Miércoles 20 de Noviembre de 2019
El investigador principal del Conicet Fortunato Mallimacci consideró que "es un signo de época que el derecho entre en diálogo con las creencias de la sociedad", en referencia a la adolescente que acudió a la Justicia para acceder a un trasplante de médula ósea a pesar de la objeción de su madre, Testigo de Jehová.
"Los grupos más rígidos suelen hacer una lectura literal de los textos religiosos y no me refiero sólo a los Testigos de Jehová que leen la Biblia; sino a otros grupos dentro del catolicismo, judaísmo o protestantismo", aclaró Mallimacci.
Ese diálogo "entre las leyes de un país, los derechos, y las objeciones de conciencia de las religiones no es nuevo y ha sentado jurisprudencia no sólo en Argentina", explicó.
El caso impactó públicamente porque hizo eclosión dentro de una misma familia pero "hubo muchos ejemplos judicializados de objeción de conciencia de los Testigos de Jehová en temas más allá del ámbito de la medicina", informó el investigador.
En ese campo, afirmó, "tocar sangre —para muchos de los grupos que toman literalmente los textos bíblicos— está relacionado con la impureza", precisó el especialista.
"Incluso, la medicina tarda siglos en constituirse como una ciencia. Antiguamente, era considerada una actividad indigna, asignada a los esclavos", acotó.