Jueves 11 de Febrero de 2021
El avión de Aerolíneas Argentinas se preparaba la medianoche de este jueves para traer desde Rusia una nueva partida de la vacuna contra el coronavirus Sputnik V, tras concretar su arribo a Moscú durante la tarde. El plan previsto contemplaba despegar en las primeras horas de la madrugada y aterrizar hoy después del mediodía en Ezeiza.
Sobre el cierre de esta edición, se informaba que la carga —podrían ser finalmente unas 400 mil dosis 1— era repartida en el interior de la aeronave dispuesta en el aeropuerto Internacional Sheremetievo de Moscú, en una noche helada con una temperatura de varios grados bajo cero.
Tal como ocurrió con los otros dos viajes, este vuelo se concreta de forma directa —sin escala técnica—, bajo la denominación de “ferry”, que es cuando la aeronave viaja sin pasajeros y solo con su tripulación de cabina, técnicos de mantenimiento y de carga, según el caso.
La travesía está a cargo de 10 tripulantes, entre pilotos y copilotos, que se alternan al comando de la nave, a los que se suman despachantes, técnicos y personal de carga, para llegar a 18 personas.
El primero de los vuelos que transportó una partida de vacunas llegó a la Argentina el 24 de diciembre pasado, con 300.000 dosis, en tanto el segundo lo hizo el 16 de enero con la misma cantidad, mientras que el tercero arribó a Ezeiza el jueves 28 de enero, con 240 mil dosis, de las cuales 20 mil fueron destinadas a Bolivia.
El tiempo de carga en Moscú, partiendo de la base de las experiencias anteriores, iba a demandar nuevamente unas cinco horas, por lo que el avión iba a despegar alrededor de las dos, hora Argentina. Si todo se desarrollaba de acuerdo a lo previsto, su llegada a Buenos Aires se produciría entre las 14 y las 15.
El total de carga es de aproximadamente 14 toneladas, 10 de las cuales iban a ser ubicadas en la bodega y el resto en la cabina, que ha sido especialmente acondicionada quitando las filas de cuatro asientos situados en el medio del sector Turista (un total de 125), para situar allí los packs con las vacunas.
Argentina necesita de la vacuna rusa para tolerar el tiempo de espera de los otros laboratorios con los que ya firmó acuerdo. De los 20 millones de dosis que se tenía previsto recibir entre enero y febrero, el país sólo terminaría contando con 1,8 millón.
Así, la Argentina no termina de arrancar con una campaña de vacunación masiva, como sí lo han logrado algunos países de la región, como Chile, que vacunó a más de un millón de personas en una semana. Nuestro país, en cambio, ha inmunizado a poco más de medio millón en 40 días.
La última buena noticia es que el laboratorio AstraZeneca traerá a la Argentina 580 mil dosis de su vacuna en febrero y la misma cantidad, en marzo. Mientras tanto, además de otros vuelos provenientes de Rusia en la segunda quincena de este mes, arribarían por primera vez inyecciones del laboratorio chino estatal Sinopharm.
Se trataría de un lote de un millón de vacunas chinas, que el presidente Alberto Fernández negocia personalmente con el país asiático. China, según trascendió, quiere de Argentina un compromiso por 30 millones de dosis y no sólo por ese primer millón. Pero nuestro país estaría reclamando que el precio sea menor al exigido.
Por el lado de Pfizer, a pesar de que tanto el laboratorio como el gobierno han afirmado en reiteradas oportunidades que la negociación continuaba, hasta el momento no se han conocido nuevos avances.
Otras aspiraciones del gobierno sobre las que aún no se han comunicado resultados son los posibles acuerdos con Janssen (de Johnson&Jhonson), Sinovac y Moderna.
El objetivo oficial para el primer semestre es que lleguen al país 30 millones de dosis de Sputnik V; más de 22 millones de dosis de AstraZeneca y los 2,2 millones del fondo Covax (iniciativa global para el acceso a las vacunas contra el coronavirus, que impulsa la Organización Mundial de la Salud), según confirmó el ministro de Salud Ginés González García en su exposición en Diputados.