El aventurero que se iba a dejar comer por una anaconda se asustó y dio marcha atrás
El enorme reptil tenía atrapado a Paul Rosolie, quien le había tendido una trampa al animal.  Después, pidió que lo rescataran porque no sentía el brazo estrangulado. Mirá el video

Lunes 08 de Diciembre de 2014

Durante el programa especial "Eaten Alive (Comido Vivo)", emitido en Gran Bretaña y Estados Unidos, se puede observar cómo el ofidio abre sus mandíbulas y comienza a tragar a Rosolie desde su cabeza.
 
Sin embargo, la anaconda no pudo completar su almuerzo porque el conservacionista rápidamente llamó a su equipo para que lo rescatara. La constricción de la serpiente de 18 pies de largo (el equivalente a casi cinco metros y medio) fue demasiado para el hombre apenas comenzó. Sus compañeros evitaron a tiempo que su atacante le provocara lesiones.
 
"No siento mis brazos, esto se va romper", grita Rosolie a los integrantes de su equipo en referencia al traje protector que llevaba colocado. Y luego repite su pedido de auxilio: "¡Los estoy llamando! ¡Necesito ayuda!".
 
La semana pasada, Rosolie le había dicho a la revista Entertainment Weekly sobre la riesgosa prueba que llevó a cabo: "Ella me clavó en la cara, y lo último que vi fue abierta su boca antes de que todo se volviera negro".
 
"Y entonces ella me envolvió y sentí que el traje se agrietaba y mis brazos quedaban fuera de su órbita. Fue absolutamente aterrador", agregó.