Sábado 22 de Octubre de 2022
La pick up Fiat Strada o RAM 700, el auto más vendido en Brasil y conocido en Argentina, se sacó un "uno" en los test de seguridad por choque. El auto pasó por los "crash test" de la Latin NCAP y sorprendió al obtener solo una estrella sobre cinco de puntaje máximo. El organismo que mide la seguridad de los vehículos que se venden en América Latina calificó estos resultados como “decepcionantes” y llamó la atención a Fiat por usar materiales de menor calidad en los autos que ofrece en América Latina que los que destina a los mercados desarrollados.
Las pruebas se realizaron sobre las versiones cabina simple y doble, y se chocaron unidades comercializadas tanto como Fiat Strada como RAM 700, ya que se trata del mismo modelo con diferente nombre según el mercado. Medios especializados, como ar.motor1.com y Auto en Acción, así como TN y Clarín, reseñaron la prueba.
Los crash test se hicieron en la sede del Automóvil Club Alemán, cerca de Munich, donde Latin NCAP realiza los crash test. Las causas principales de haber recibido una estrella fueron "una estructura inestable", "bolsas de aire laterales de mal desempeño", "diferencias en los asientos entre las versiones de cabina simple y doble en el impacto trasero" y la "falta de sistemas de asistencia a la seguridad".
La Fiat Strada/RAM700 se fabrica en Brasil y es el modelo más vendido en ese país, con casi 110 mil unidades vendidas en 2021. Pero el modelo más popular del momento en el mercado brasileño acaba de fallar en una evaluación de seguridad crítica. Alejandro Furas, secretario general de Latin NCAP, destacó, además, que el resultado fue muy decepcionante porque Fiat cuenta con uno de los laboratorios de seguridad más avanzados para realizar crash test en América Latina.
“Stellantis, junto con General Motors y Volkswagen, es uno de los tres fabricantes que cuentan con instalaciones de pruebas de choque en la región. Mientras General Motors y Volkswagen ya han avanzado hacia vehículos más seguros, con el objetivo de lograr modelos 5 estrellas, Fiat aún no ha alcanzado más de una estrella en los protocolos actuales de evaluación”, remarcó.
Para las pruebas de choque, Latin NCAP compra las unidades en cualquier país de la región donde se vendan, siempre en la menor configuración de seguridad disponible para la región. La versión de cabina doble testeada contaba con cuatro bolsas de aire (dos frontales y dos laterales de cabeza y tórax) y control de estabilidad como equipamiento estándar. En cada categoría logró: 41.39% de protección de adultos, 52.96% de niños, 40.23% en cuidado a peatones y 48.84% en sistemas de asistencia a la seguridad. Por su parte, la cabina simple está equipada dos bolsas de aire frontales y control de estabilidad de serie. En cada categoría logró 47.47% en protección de adultos, 22.08% de niños, 40.23% en peatones y 41.86% en sistemas de asistencias a la seguridad.
Según Latin NCAP, una de las grandes falencias estuvo en la "prueba de poste", ya que los airbags laterales de la cabina doble no se desempeñaron bien. “Mostraron un despliegue incorrecto y tamaño reducido, resultando en mediciones en la cabeza y pecho de protección pobre, lo que implica alta probabilidad de lesiones de riesgo de vida”, sostuvieron. Esta no es la primera vez que LatinNCAP detecta que un fabricante de la región reduce el tamaño de los airbags -tal vez para ahorrar costos-, pero a cambio de reducir la protección de los ocupantes. “Este desempeño de las bolsas de aire laterales preocupa a Latin NCAP y demuestra una vez más que contar con un elemento de seguridad no significa que el mismo funcione correctamente y ofrezca protección adecuada, tal como sucedió anteriormente con otros modelos como el Renault Sandero/Logan/Stepway”, recordó el organismo internacional.
En la prueba de "latigazo cervical" (whiplash), un fenómeno que suele ser mortal, la Strada mostró “buena protección” para el asiento de la versión de cabina doble, pero “pobre” para la butaca de la cabina simple, una diferencia que sorprendió ya que “se espera que ambos se desempeñen de la misma manera en esta prueba”.
Desde el organismo también calificaron de “buena” a la protección infantil, pero el puntaje se vio reducido por la falta de anclajes y señalización i-Size, la no disponibilidad en todos los mercados en donde se venden los modelos de los Sistemas de Retención Infantil (SRI) recomendados por el fabricante y la falta de posibilidad de desactivar la bolsa de aire del acompañante de acuerdo los requerimientos de Latin NCAP.
Furas concluyó: “Fiat una vez más decepciona con un resultado pobre, luego del mal desempeño del Argo/Cronos del año pasado. Estos modelos están entre los más populares de la región. Es preocupante que proveedores globales de auto-partes sigan ofreciendo en América Latina sistemas de retención sin la robustez que se espera para los escenarios de pruebas de Latin NCAP, como sí lo hacen para otros mercados como Europa, USA y Australia”. En otras palabras, a un mercado emergente se envían piezas de menor calidad y robustez que son críticas para la seguridad del vehículo.
Por otro lado, desde el organismo fomentan la implementación para la región de un etiquetado de seguridad vehicular que incluya los resultados en estrellas de Latin NCAP, con objetivo de “contar con consumidores informados de forma independiente que prefieran vehículos más seguros y al mismo tiempo los fabricantes mejoren de forma voluntaria sus modelos”.