El asesino del taxista, un joven trabajador y aficionado al karate
Padre y estudiante de arquitectura, Esteban González Zablocki mató a golpes a la víctima. Trabaja en la empresa industrial del abuelo, en Berisso.

Lunes 15 de Julio de 2019

El asesino del taxista de Ensenada se llama Esteban González Zablocki, tiene 27 años y vive en Berisso. Está en pareja y tiene una hija. Estudia arquitectura en La Plata y trabaja en una empresa familiar. Tiene antecedentes de violencia similares al que le costó la vida al taxista Jorge Gómez, de 52 años, fallecido a consecuencia de los 11 brutales golpes que le aplicó Zablocki luego de un incidente de tránsito el miércoles a las 6.30 de la mañana. El joven además de antecedentes cuenta con entrenamiento en una especialidad de karate muy agresiva. Luego de quedar en libertad pese a que su víctima ya había fallecido, Zablocki finalmente fue detenido la noche del domingo. La indignación social posiblemente influyó en el cambio de decisión de los jueces, que pocas horas antes le habían concedido la libertad pese a conocer la gravedad de su conducta.

El joven, por una discusión de tránsito, agredió salvajemente al taxista Jorge Gómez en las calles de Ensenada, hasta dejarlo en coma y finalmente provocarle la muerte. Una cámara de seguridad registró el brutal episodio. La víctima falleció el viernes, horas después de que González quedara en libertad tras pasar un día detenido. Una aberrante contradicción que causó indignación cuando se conoció a través de los medios de comunicación. Los antecedentes de violencia del agresor lo complican, en el marco de una causa que inicialmente se caratuló "homicidio simple" y por la que podría pasar entre ocho y 25 años en prisión. Pero esa figura recibiría cambios y agravantes. El fiscal Juan Menucci pide que sea caratulada "homicidio calificado por alevosía y ensañamiento", ya que la víctima recibió más de 10 golpes en la cabeza. Esta nueva acusación contra Esteban González Zablocki prevé una pena de prisión perpetua. El fiscal destacó "la gran diferencia física y de edad entre la víctima y el victimario" — Zablocki tiene 25 años menos que su víctima— y enfatizó que el taxista se encontraba en un estado de "indefensión" mientras el atacante actuaba de modo "intempestivo". "Resulta a todas luces claro que al descender del vehículo percibió que quien lo increpaba era una persona mayor con un físico mucho menor, lo que incidía en que al agredirlo, éste no tenga ninguna oportunidad de oponer resistencia", señaló el fiscal y puso de manifiesto que "las fuerzas en juego eran totalmente desproporcionadas". Cualquiera puede apreciar estas afirmaciones al observar el video de seguridad, que rápidamente se hizo "viral". Menucci añadió que cuando Zablocki ya había derribado a Gómez "lo golpeó en más de 10 oportunidades en la cabeza, de forma reiterada, continua, violenta y metódica" y evaluó que el imputado "advirtió que la víctima era una 'presa fácil' que no podía defenderse de un ataque". "Eligió una reitración de golpes similar a las que se observan en las luchas de UFC, a fin de satisfacer sus ganas de golpear", acusó el fiscal. Por esta conducta, "corresponde aplicar el agravante de ensañamiento toda vez que el accionar del victimario le provocó diversas lesiones en su cabeza y posteriormente su deceso", agregó.

Los antecedentes del joven son pésimos. Zablocki le rompió la mandíbula a un vecino y amigo durante unas vacaciones en Mar del Plata. Fue el 23 de enero de 2013, durante unas vacaciones del agresor. La causa está en los tribunales de esa ciudad pero nunca avanzó. Y seis años después, la misma violencia se repitió. La víctima contó el sábado a varios medios que "la saqué barata. Me dejó una placa de titanio" por las lesiones que le produjo. El agredido fue compañero de secundaria de Zablocki, y agregó que "si no estaban mis amigos, no la contaba. Se le salió la cadena".

Pero antes de matar a golpes al taxista, huir, entregarse, quedar detenido y, después, recuperar transitoriamente la libertad, el joven platense cursaba tercer año de Arquitectura en la Universidad Nacional de La Plata. "Iba llevando la carrera a los tumbos, pero la llevaba", cuentan quienes lo conocen. Su perfil en redes también habla: según su cuenta de Twitter, tiene experiencia en la práctica de karate Kyokushinkai, una disciplina de mayor contacto que el karate tradicional, con énfasis en bloqueos y golpes de pies y manos.

También trabaja en la empresa de su abuelo, Domingo González y Cía. SA, un lavadero y molienda de conchillas que se usan para aportar calcio al alimento balanceado para animales. Funciona hace 75 años en la zona rural de Los Talas, partido de Berisso. Allí, el joven era encargado del sector de yacimientos de donde se extraen las conchillas. Cuando lo detuvieron, tenía puesta su ropa de trabajo.

En cuanto a la liberación transitoria del homicida, se explica por las facilidades que concede el Código Procesal Penal. El joven se había presentado el viernes voluntariamente en La Plata, acompañado por su abogado y quedó en libertad, pese a la imputación de lesiones graves y a que la víctima estaba internada en grave estado. El juez Juan Pablo Massi lo excarceló, para apenas horas más tarde ordenar su arresto por segunda vez.