El año nuevo fue recibido en el mundo con celebraciones y fuegos artificiales
En Nueva Zelanda el mal tiempo arruinó las celebraciones del primer país en recibió el 2012. Japón, que saludó el “año del Dragón” con 108 campanadas, China emuló por primera vez los festejos de Occidente y en Río de Janeiro unos dos millones de personas soportaron la lluvia para disfrutar de un show de "réveillon" que se prolongó por 16 minutos, iluminando las aguas de la famosa playa de Copacabana. ►Fotogalería

Domingo 01 de Enero de 2012

La llegada de 2012 fue recibida en las grandes ciudades del mundo con celebraciones y fuegos artificiales.

En Nueva Zelanda el mal tiempo arruinó las celebraciones del primer país en recibe el Año Nuevo, cancelando fiestas en Wellington y en otras ciudades de la Isla Norte. En la capital se canceló un espectáculo de fuegos artificiales en el puerto y dos conciertos al aire libre.

Luego fue el turno de Japón, que saludó el “año del Dragón” con 108 campanadas, despidiendo así un 2011 marcado por la catástrofe natural y nuclear de Fukushima.

Millones de personas acudieron a templos y santuarios de todas las partes del país para pedir la bendición de los dioses y que 2012 sea un año mejor. Además, los japoneses celebraron la llegada de 2012 con festejos tradiciones en diversos parques de atracciones y fiestas para celebrar la cuenta atrás al modelo occidental, con música y fuegos artificiales.

A medianoche se escucharon 108 campanadas que representan los 108 deseos para el nuevo año o los 108 males del año que acaba y es que 2011 no pudo ser peor para el país, que sufrió el 11 de marzo un fortísimo terremoto y un tsunami que se convirtieron en la mayor catástrofe desde la Segunda Guerra Mundial.

Mientras tanto, los australianos hicieron un gran despliegue de fuegos artificiales en el puerto de Sydney que arrancó las celebraciones que más tarde fueron extendiéndose hacia el oeste del globo. Más de 1,5 millones de espectadores se reunieron en el famoso lugar para ser testigos del espectáculo pirotécnico quizá más extravagante del mundo, que mostró formaciones de nubes y una cascada de fuego.

En China hubo un espectáculo con láser en el centenario Templo del Cielo en Pekín. Es la primera vez que intenta emular así las celebraciones de fin de año de metrópolis como Nueva York, Londres o Berlín.

Las celebraciones se produjeron a puerta cerrada, porque la cúpula comunista prefiere evitar los riesgos para la seguridad en reuniones masivas. Sólo unos 3.000 invitados elegidos cuidadosamente, entre ellos algunos extranjeros, pudieron disfrutar del espectáculo en directo y al aire libre, a temperaturas cercanas a los cero grados. Sin embargo, el evento se pudo seguir por la televisión y por internet.

El cambio de año se celebra tradicionalmente en China más adelante, este año el 23 de enero. Pero el calendario gregoriano occidental se ha impuesto en la vida cotidiana de los chinos y el 1º de enero es para muchos un día festivo.

En Rusia, cerca de mil fuegos artificiales explotaron sobre la Plaza Roja cuando dieron las doce, en tanto que unos 50 mil mexicanos participaron en el emblemático monumento del Angel de la Independencia de la bienvenida al 2012, un año que llega marcado por múltiples interpretaciones de textos mayas sobre el supuesto fin del mundo o inicio de una presunta nueva era.

El más grande del mundo

Por su parte, unos dos millones de personas celebraron en Río de Janeiro la llegada del Año Nuevo hasta altas horas de la madrugada de hoy, en un jornada en la que la lluvia no empañó el tradicional espectáculo de pirotecnia en la Playa de Copacabana.

La celebración del “réveillon” carioca, que cada año adquiere mayor envergadura, fue catalogada como la mayor fiesta de Año Nuevo del mundo por la asociación de turismo World Travel Guild.

Un impresionante espectáculo de fuegos artificiales, que duró 16 minutos e hizo estallar 22.000 petardos, maravilló al público y llevó al representante de World Travel Guild, Ian Erix, a afirmar que “ningún país realiza una fiesta de Año Nuevo como Río”.

“Vengo de Nueva York. Ya fui a Asia, Europa y Australia, pero nadie hace una fiesta de réveillon como Río”, dijo Erix, al momento de entregar un premio a Río de Janeiro y a la SRCOM, que realiza el espectáculo pirotécnico desde hace cinco años.

La presente edición del espectáculo de Año Nuevo carioca tuvo como tema central la sostenibilidad, de cara a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20), que se celebrará en junio del año próximo en la ciudad brasileña.

Este año, además de participar de la celebración en las playas, los turistas pudieron hacerlo desde la privilegiada vista que posee la favela Rocinha, una de las barriadas pobres en la que en 2011 se instaló una Unidad de Policía Pacificadora (UPP) y de la que fueron expulsados o detenidos los jefes del narcotráfico.

Además de los fuegos artificiales, que fueron lanzados desde 17 balsas dispuestas frente a las costas de Río, el público pudo disfrutar de espectáculos musicales en cuatro escenarios simultáneos. (DPA)