Domingo 12 de Octubre de 2008
Madrid (Enviados especiales).1397059140 La vivienda propia es el gran imposible en Madrid. Salvo para los sectores más acomodados, sólo se puede acceder a ella a través de los créditos hipotecarios (hoy en crisis), que en algunos casos se terminan de pagar después de toda una vida, o más: se ha aprobado una ley que permite traspasar los créditos a las generaciones siguientes si fuera necesario.
Los alquileres no le van en zaga. Vivir en un monoambiente de no más de 20 metros cuadrados cuesta en una zona cercana a la Gran Vía 600 euros al mes. El ascenso de los precios derrumbó la esperanza no sólo de muchos jóvenes de vivir en forma independiente y consolidó una fórmula que abarata costos: el alquiler compartido.
Sin embargo, a partir de esta crisis, ahora, por primera vez en años, se consiguen viviendas en Madrid por debajo de los 200 mil euros. Los precios de los pisos han caído no menos de un 15 por ciento y para el sector inmobiliario ya no se pueden aplicar más rebajas. "Antes de eso, se la regalo al banco", dijo el presidente de una Cámara inmobiliaria. Según esta opinión es más rentable entregarle el departamento al banco que financió su construcción y tiene la hipoteca, que seguir bajando los precios.
Por 149 mil euros ahora se consigue un piso de 49 metros cuadrados con garaje, en zonas relativamente bien ubicadas. Los compradores que pueden llegar a ellos no resignan calidad ni confort pero sí espacio: son muchos más chicos.
Este año se terminarán otras 640 mil viviendas, y a fines de 2008 habrá entre 700 mil y un millón a la espera de encontrar un comprador.