El 80% de las rutas son tan peligrosas como la 31, donde murieron los Pomar

Martes 15 de Diciembre de 2009

El 80 por ciento de las rutas argentinas se encuentra en mal estado o presenta una configuración no acorde con el volumen del tránsito y el tipo de vehículos que circula por ellas, riesgos similares a la 31, donde murieron los Pomar, según lo determinó un relevamiento realizado por especialistas del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi).

El informe, publicado en la página web del Cesvi, establece que la mayor parte de los caminos viales del país presenta imperfecciones de riesgo similares a las que ofrece el asfalto de la ruta 31, que conecta Cahan con la localidad de Salto, donde encontraron la muerte días atrás los cuatro integrantes de la familia Pomar.

Los especialistas del Cesvi advirtieron que la mayoría de las arterias no cuenta con iluminación artificial, lo que las hace especialmente peligrosas de noche. “Bajo estas condiciones es muy frecuente el atropello de animales, peatones y ciclistas que no cuentan con iluminación propia y son arrollados por los conductores que no logran frenar a tiempo”.

Al respecto, Gustavo Brambati, subgerente de seguridad vial del Cesvi, participó en los peritajes sobre el auto y la ruta: “Todos los indicios apuntan que se trató de un accidente en el lugar y desestiman la posibilidad de que el auto hubiera sido llevado allí desde otro sitio. Es como un tobogán, que muy probablemente haya sido la causa del accidente, o lo atribuiría al exceso de velocidad sino a una distracción. Si hubiera un exceso de velocidad, el auto tendría que haber quedado sobre la banquina de enfrente”.

Asimismo, los expertos de este organismo señalaron que en los accidentes originados tanto en el tránsito urbano como en las rutas y autopistas, se puede corroborar que en una cantidad considerable, por lo menos uno de los conductores involucrados ha violado alguna normativa del tránsito.

“Si nos referimos a las señales viales, son elementos físicos empleados para indicar a los usuarios de la vía, la forma más correcta y segura de transitar por la misma. Les permite tener una información previa de los obstáculos y trayectorias alternativas que la vía ofrece”, explicaron.

Remarcaron: “Los usuarios deben conocer el significado de cada señal, acatar sus indicaciones y conservarlas, debido a que si éstas no existieran o no fueran debidamente interpretadas el tránsito sería un verdadero caos. Por ello, ninguna señal debe tener mensajes que no sean esenciales para la regulación del tránsito. La uniformidad de aplicación es muy importante con respecto al diseño y la aplicación. Condiciones idénticas se marcan siempre con el mismo tipo de señal, independientemente de donde ocurran esas condiciones”.

Asimismo, indicaron que los requisitos esenciales de una señal tienen que ver con la legibilidad de aquellos que la usen y que su mensaje sea entendido a tiempo para permitir una reacción adecuada.