Viernes 26 de Diciembre de 2008
El 80% de los niños recién nacidos con fisuras de labio y paladar pertenece a familias de bajos recursos y el déficit nutricional crónico constituye la principal causa de la afección, reveló un estudio de la Asociación Plástica Infantil con Excelencia en el Logro (Piel).
La investigación realizada por la entidad a 1.808 pacientes entre 1994 y 2004, y difundida en 2008, estudió los factores de riesgo causantes de la malformación.
El relevamiento mostró que un 45% de los casos de fisuras de labio y paladar corresponde al sexo femenino, mientras que 19,6% de todos los afectados tenía antecedentes familiares de esa patología.
El 44% de los padres y el 31% de las madres de niños nacidos con fisuras resultaron mayores de 35 años, sostuvo el informe.
El 73,6% de los pacientes relevados corresponden a la provincia de Buenos Aires.
El 58,5% de los padres afronta desocupación y carece de cobertura médica.
El presidente de la Asociación Piel, Ricardo Bennun, dijo que "en el estudio buscamos como causantes de las fisuras el alcohol, el ácido fólico y los factores estacionales, pero no encontramos eso".
"Lo que vimos es que el 80% de los pacientes con fisura de labio y paladar pertenecen a la clase social baja y la principal causa de la enfermedad es el déficit nutricional crónico", sostuvo el especialista. Bennun expresó que "el segundo factor de riesgo de las fisuras de labio y paladar es la edad de los padres. En su mayoría son mayores de 35 años". "Habría que educar a la población para que tenga hijos entre los 25 y 35 años, así se evitan estas lesiones", afirmó el especialista.
El especialista afirmó que "el labio se opera a los tres meses y el paladar al año de edad. Sin embargo, el paciente llega al hospital a los tres meses y se opera entre los 5 meses y 2 años, en forma tardía".
Bennun sostuvo que "se debe terminar el tratamiento antes de que el niño afectado comience el ciclo escolar, para evitar discriminación social".
"La fisura de labio es más frecuente en los hombres y las de paladar son más frecuentes en las mujeres", reveló.
El especialista se mostró a favor de incorporar hierro a la harina y la leche como forma de prevención de fisuras de labio y paladar porque, explicó, "estos son los alimentos que llegan más fácilmente a los sectores más necesitados".
Bennun expresó que "la sociedad desconoce que las fisuras labio-palatinas pueden diagnosticarse intra-útero, con ecografías, y deben tratarse en forma precoz, dentro de los primeros 14 días de vida, para favorecer la adecuada recuperación del paciente". (DyN)