Jueves 07 de Julio de 2011
Washington/Ciudad de México.- El mexicano Humberto Leal fue ejecutado hoy en una prisión de Huntsville, Texas, pese a la oposición internacional y de los gobiernos de Estados Unidos y México, que emitió una nota de protesta y una “enérgica” condena.
Leal falleció a las 19.21 (las 20.21 en Argentina) por inyección letal, condena que le fue impuesta en este estado de Estados Unidos tras hallarlo responsable de haber violado y asesinado a una adolescente en 1994.
Previo a la aplicación de la pena, familiares de Leal realizaron cadenas de oración en México para implorar por la suspensión de la ejecución, que finalmente culminó con la vida del reo mexicano, quien antes de su muerte comió su plato favorito, pidió perdón y lanzó vivas a su país.
El cumplimiento de la sentencia se consideraba inevitable después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazara tan sólo una hora antes de la hora prevista para su ejecución la petición del gobierno estadounidense de aplazar seis meses la pena para no incumplir las obligaciones internacionales en materia de garantías a presos extranjeros.
El gobierno de Barack Obama había respaldado la demanda de un aplazamiento para que Leal pudiera acogerse a un proyecto de ley -aún no aprobado- que habría beneficiado al mexicano y a otro medio centenar de reos extranjeros en su misma situación que no recibieron ayuda consular al ser enjuiciados, lo que va en contra de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.
Dicha posición no fue acogida por la Corte Suprema, que destacó en su fallo que pese a estas alegaciones sobre las “graves consecuencias internacionales” que tendría la ejecución de Leal, “el Congreso evidentemente no consideró dichas consecuencias lo suficientemente graves como para acelerar la implementación de la legislación”.
“Nuestra tarea es dictaminar sobre lo que la ley es, no sólo lo que la ley pudiera ser”, subrayó la decisión judicial.
La determinación fue condenada “enérgicamente” por el gobierno mexicano, que “deploró” el hecho que el Ejecutivo de Texas no haya ejercido “su facultad legal” de suspender la ejecución.
En un comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, el gobierno mexicano dijo que la ejecución es “un claro desacato” al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el Caso Avena de 2004, que ordenó la revisión y reconsideración judicial del veredicto y la pena impuesta.
“Al momento de su detención, las autoridades de Texas nunca informaron al connacional de su derecho a comunicarse con sus representantes consulares, en violación al Artículo 36 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares (CVRC) de la que México y Estados Unidos son parte”, precisó.
En el documento además se informó del envío de una nota de protesta al Departamento de Estado de Estados Unidos, por lo que la Secretaría consideró “violación al derecho internacional”.
En la nota de protesta se manifiesta además la preocupación por “el precedente negativo que este caso sienta para el resto de los nacionales mexicanos incluidos en el fallo Avena de la CIJ y para los derechos de los mexicanos que puedan ser detenidos en ese país”, según indicó la Secretaría.
Además de los cuestionamientos y recuento de las acciones que impulsó el gobierno mexicano para evitar la ejecución, en el comunicado se hizo un “amplio” reconocimiento a la voluntad mostrada por el Ejecutivo estadounidense para dar cumplimiento al fallo Avena.
Sobre este aspecto, resaltó el hecho que el gobierno estadounidense haya “realizado gestiones al más alto nivel ante las autoridades de Texas, y presentado adicionalmente un escrito de «amigo de la corte» ante la Suprema Corte de ese país en apoyo al último recurso interpuesto por la defensa de Leal”.
La pena capital también fue rechazada por la abogada de Leal, Sandra Babcock, quien consideró que la decisión de la Corte constituye “un tropiezo de Estados Unidos con su compromiso con la aplicación de la ley”. (DPA)