Domingo 14 de Septiembre de 2008
La policía mexicana descubrieron ayer 24 cadáveres en La Marquesa, un tupido bosque de pinos a unos 30 kilómetros al oeste de la ciudad de México, todos con el tiro de gracia en la cabeza, según informó la Procuraduría General de la República.
La zona donde se han encontrado los cadáveres es un lugar de recreo de muchas familias capitalinas que acuden a pasear, montar a caballo o hacer picnics habitualmente.
"No tenemos ningún elemento para presumir que las personas asesinadas pertenecen a algún cuerpo policial o de seguridad del Estado", dijo Eduardo Medina Mora, procurador general de la República mexicana (fiscal general), quien además expresó la preocupación de las autoridades por el nuevo caso de violencia.
La prensa local especula con el enfrentamiento entre sicarios de la banda conocida como "Los Pelones", ligada al cártel de narcotraficantes de Sinaloa, y Los Zetas, ex militares que trabajan para el cártel del Golfo, como posible motivo de la matanza, aunque también se sopesa la posibilidad de que fueran disputas internas dentro de "Los Zetas" las que causaran los crímenes.
La zona está acordonada y se ha desplegado un fuerte operativo de seguridad en el que participan agentes de distintos organismos de seguridad.
Los muertos tienen todos, según se ha explicado desde la fiscalía, entre 25 y 30 años, corte de cabello militar y vestimenta adecuada para climas cálidos.
Secuestro en un velorio. Un comando armado irrumpió en un funeral en el estado mexicano de Sinaloa y se llevó a seis jóvenes que asistían al sepelio de dos presuntos narcotraficantes en el suntuoso cementerio Jardines del Humaya, se precisó ayer. "Hasta los músicos corrieron", dijo una mujer que se identificó como "María" al diario mexicano Reforma. "Yo también corrí a esconderme en una tumba".
Según testigos, los hechos ocurrieron el jueves por la noche cuando un comando formado por unas 30 personas llegó al cementerio de la ciudad de Culiacán y encañonó a los familiares y amigos de Alfonso Reyes Ochoa y Francisco Javier Beltrán León.
Estos dos presuntos narcotraficantes fueron asesinados el lunes en la enfermería de la cárcel de Culiacán, en el estado de Sinaloa, nueve días después de su detención.
"Cortaron cartucho y apuntaron a todos para que no se movieran. En ese momento uno de ellos dijo que se iban a llevar a todos los hombres, pero en eso todo mundo empezó a correr", relató la mujer.
El cementerio Jardines del Humaya es famoso por la suntuosidad de las criptas en las que están enterrados muchos narcotraficantes.
Uno de los dos hombres a los que se lloraba en el funeral era hermano Rubén Beltrán León "El Charrito", presunto miembro del Cártel de Sinaloa y encarcelado en un penal de máxima seguridad.
La organización, liderada por Joaquín "El Chapo" Guzmán, está enfrentada con el grupo de los hermanos Beltrán Leyva. l (DPA)