Ejército nigeriano mató a 200 islamistas en una ofensiva
Unos 200 miembros de  una secta armada islamista, entre ellos su subjefe, fueron muertos  hoy en combates con tropas de Nigeria durante una ofensiva para  erradicar al movimiento de su bastión, informó el Ejército. Tras cinco días de combate con más on ya más de 600 muertos,  las fuerzas nigerianas bombardearon anoche una mezquita y una casa  en la norteña ciudad de Maiduguri y luego mataron a decenas de  rebeldes cuando huían por la mañana, dijo la fuerza.

Jueves 30 de Julio de 2009

Abuja (Nigeria).- Unos 200 miembros de  una secta armada islamista, entre ellos su subjefe, fueron muertos  hoy en combates con tropas de Nigeria durante una ofensiva para  erradicar al movimiento de su bastión, informó el Ejército.

Tras cinco días de combate que dejaron ya más de 600 muertos,  las fuerzas nigerianas bombardearon anoche una mezquita y una casa  en la norteña ciudad de Maiduguri y luego mataron a decenas de  rebeldes cuando huían por la mañana, dijo la fuerza.

“Tomamos su bastión, se dieron a la fuga y los vamos a  perseguir”, advirtió el comandante en jefe del operativo, coronel  Ben Ahonotu.
Aunque se desconocía la suerte corrida por el líder de la  secta, Mohammed Yusuf, un oficial de policía dijo que el  lugarteniente del jefe estaba entre los rebeldes muertos.

“Abubakar Shekau fue muerto junto a 200 seguidores cuando  trataba de huir” de Maiduguri, capital del estado de Borno, dijo  este jefe policial, que pidió no ser identificado, citado por la  cadena CNN.

Fuerzas de seguridad y testigos dijeron haber contado entre 70  y 90 muertos dentro de la mezquita bombardeada y otros 20 en la  casa atacada, que pertenecía a Yusuf.
Mil soldados llegaron ayer a Maiduguri para el asalto, luego  de que el presidente, Umaru Yar`Adua, ordenara destruir “de una  vez por todas” al grupo, que quiere imponer la ley islámica en el  norte del país para terminar con la “inmoralidad” e “infidelidad”.

Los combates comenzaron el domingo, cuando un gran grupo de  milicianos del movimiento, llamado Boko Haram, atacó una comisaría  en el vecino estado de Bauchi. La violencia se extendió  rápidamente a Borno y otros dos estados del Norte, Kano y Yobe.

Al menos 600 personas murieron en cinco días de  enfrentamientos, según cifras de la policía y de testigos.
Autoridades locales dijeron que unos 3.000 residentes de  Maiduguri se vieron desplazados por la violencia, pero que muchos  regresaron ya a sus casas.

La crisis es la más violenta que sacude a Nigeria, un país  extremadamente pobre que sin embargo es una potencia petrolera,  desde noviembre pasado, cuando unas 700 personas murieron en la  ciudad central de Jos en choques entre cristianos y musulmanes.  (Télam)