Sábado 29 de Agosto de 2009
El caso de una mujer retenida durante 18 años en el jardín de una vivienda en Estados Unidos se
volvió aún más retorcido ayer cuando la policía allanó la casa de su sindicado captor en busca de
evidencia relacionada con los asesinatos de varias prostitutas, al tiempo que se sabía de más
oportunidades perdidas de arrestarlo hace años.
La mujer develó su verdadera identidad, Jaycee Lee Dugard, cuando
estaban interrogando a su captor, Phillip Garrido, por presunto abuso sexual. “Soy la niña
que raptaron hace 18 años”, dijo la mujer.
Agentes de la oficina del alguacil del condado de Contra Costa (en la
bahía de San Francisco), al que pertenece la ciudad de Antioch, donde tuvo lugar el increíble
drama, allanaron la casa de Phillip Garrido en busca de pistas sobre los asesinatos sin resolver,
dijo ayer el capitán Daniel Terry.
Los cadáveres de varias de las mujeres asesinadas aparecieron cerca de
un parque industrial donde Garrido, que tiene un historial de crímenes sexuales, trabajó en los 90.
Garrido, de 58 años, y su esposa Nancy, de 54, fueron acusados ayer de
secuestrar a Jaycee Lee Dugard en 1991, cuando tenía 11 años. Las autoridades dijeron que ambos
retuvieron a la niña y las dos hijas que tuvo con Garrido, presas en estructuras caseras
construidas en su patio.
Los esposos se declararon inocentes de los 29 cargos presentados,
incluidos secuestro forzoso, violación y privación ilegal de la libertad. Un juez ordenó que
permanecieran detenidos sin derecho a fianza.
Barbaridad. En tanto, el alguacil de Contra Costa, Warren E. Rupf, dijo que hace tres años un
vecino de Garrido llamó a la policía y aseveró que el raptor de Dugard era un
“psicótico” con adicciones sexuales que tenía niños viviendo en tiendas de campaña en
su patio. Cuando un oficial fue a la casa para el seguimiento, habló con Garrido en el patio
delantero y le advirtió que existían restricciones sobre vivir a la intemperie en un barrio
residencial, señaló Rupf.
“El oficial no entró, ni pidió entrar al patio”, declaró
Rupf, añadiendo que el oficial no sabía que Garrido era un ofensor sexual registrado aunque esté
calificado así en una base de datos pública.
La casa está en una zona no urbanizada a unos 72 kilómetros al noreste
de San Francisco.
Mientras, la madre, la hermana y otro familiar de Dugard se reunieron
con ella y sus dos hijas en un hotel de la zona de San Francisco. Su padrastro Carl Probyn dijo que
ella está bien.
Dugard fue raptada en una calle de South Lake Tahoe en 1991. Fue
retenida dentro de una serie de carpas y estructuras caseras e incluso dio a luz a las hijas de su
supuesto secuestrador en el patio, a unos 320 kilómetros de su hogar. El lugar tenía electricidad y
una letrina y ducha rudimentarias.
Las niñas de Dugard tienen 11 y 15 años y la primera nació cuando ella
tenía unos 14.
El caso se abrió después que Garrido fuese visto el martes último con
dos niños cuando intentaba entrar a la Universidad de California en Berkeley para distribuir
panfletos religiosos. Agentes que dijeron que actuaba de manera sospechosa hacia los niños lo
interrogaron y descubrieron que estaba en libertad condicional.
Se ordenó a Garrido comparecer para una audiencia de libertad
condicional y lo hizo con Dugard, a quien identificó como Allissa, su esposa, y dos niños. Durante
el interrogatorio, admitió haber secuestrado a Dugard, quien luego dio a conocer su identidad real,
dijeron las autoridades que intervienen en el tortuoso caso. l