EEUU: creen que el raptor de la niña asesinaba prostitutas
El caso de una mujer retenida durante 18 años en el jardín de una vivienda en Estados Unidos se volvió aún más retorcido ayer cuando la policía allanó la casa de su sindicado captor en busca de evidencia relacionada con los asesinatos de varias prostitutas, al tiempo que se sabía de más oportunidades perdidas de arrestarlo hace años. La mujer develó su verdadera identidad, Jaycee Lee Dugard, cuando estaban interrogando a su captor, Phillip Garrido, por presunto abuso sexual. "Soy la niña que raptaron hace 18 años", dijo...

Sábado 29 de Agosto de 2009

El caso de una mujer retenida durante 18 años en el jardín de una vivienda en Estados Unidos se volvió aún más retorcido ayer cuando la policía allanó la casa de su sindicado captor en busca de evidencia relacionada con los asesinatos de varias prostitutas, al tiempo que se sabía de más oportunidades perdidas de arrestarlo hace años.
  La mujer develó su verdadera identidad, Jaycee Lee Dugard, cuando estaban interrogando a su captor, Phillip Garrido, por presunto abuso sexual. “Soy la niña que raptaron hace 18 años”, dijo la mujer.
  Agentes de la oficina del alguacil del condado de Contra Costa (en la bahía de San Francisco), al que pertenece la ciudad de Antioch, donde tuvo lugar el increíble drama, allanaron la casa de Phillip Garrido en busca de pistas sobre los asesinatos sin resolver, dijo ayer el capitán Daniel Terry.
  Los cadáveres de varias de las mujeres asesinadas aparecieron cerca de un parque industrial donde Garrido, que tiene un historial de crímenes sexuales, trabajó en los 90.
  Garrido, de 58 años, y su esposa Nancy, de 54, fueron acusados ayer de secuestrar a Jaycee Lee Dugard en 1991, cuando tenía 11 años. Las autoridades dijeron que ambos retuvieron a la niña y las dos hijas que tuvo con Garrido, presas en estructuras caseras construidas en su patio.
  Los esposos se declararon inocentes de los 29 cargos presentados, incluidos secuestro forzoso, violación y privación ilegal de la libertad. Un juez ordenó que permanecieran detenidos sin derecho a fianza.

Barbaridad. En tanto, el alguacil de Contra Costa, Warren E. Rupf, dijo que hace tres años un vecino de Garrido llamó a la policía y aseveró que el raptor de Dugard era un “psicótico” con adicciones sexuales que tenía niños viviendo en tiendas de campaña en su patio. Cuando un oficial fue a la casa para el seguimiento, habló con Garrido en el patio delantero y le advirtió que existían restricciones sobre vivir a la intemperie en un barrio residencial, señaló Rupf.
  “El oficial no entró, ni pidió entrar al patio”, declaró Rupf, añadiendo que el oficial no sabía que Garrido era un ofensor sexual registrado aunque esté calificado así en una base de datos pública.
  La casa está en una zona no urbanizada a unos 72 kilómetros al noreste de San Francisco.
  Mientras, la madre, la hermana y otro familiar de Dugard se reunieron con ella y sus dos hijas en un hotel de la zona de San Francisco. Su padrastro Carl Probyn dijo que ella está bien.
  Dugard fue raptada en una calle de South Lake Tahoe en 1991. Fue retenida dentro de una serie de carpas y estructuras caseras e incluso dio a luz a las hijas de su supuesto secuestrador en el patio, a unos 320 kilómetros de su hogar. El lugar tenía electricidad y una letrina y ducha rudimentarias.
  Las niñas de Dugard tienen 11 y 15 años y la primera nació cuando ella tenía unos 14.
  El caso se abrió después que Garrido fuese visto el martes último con dos niños cuando intentaba entrar a la Universidad de California en Berkeley para distribuir panfletos religiosos. Agentes que dijeron que actuaba de manera sospechosa hacia los niños lo interrogaron y descubrieron que estaba en libertad condicional.
  Se ordenó a Garrido comparecer para una audiencia de libertad condicional y lo hizo con Dugard, a quien identificó como Allissa, su esposa, y dos niños. Durante el interrogatorio, admitió haber secuestrado a Dugard, quien luego dio a conocer su identidad real, dijeron las autoridades que intervienen en el tortuoso caso. l