El jurado lleva tres días deliberando sin llegar a un acuerdo sobre si la exenfermera Lindsay Clancy es responsable de la muerte de sus tres hijos en 2023
22:40 hs - Lunes 31 de Agosto de 2026
El jurado del juicio de Lindsay Clancy pasó este lunes por tercer día consecutivo deliberando sin llegar a un veredicto sobre si la exenfermera de partos es penalmente responsable de la muerte de sus tres hijos en 2023, un caso que resultó un llamado de atención sobre la salud mental materna después del parto.
El jueves, en el Tribunal Superior del Condado de Plymouth, el jurado comenzó a deliberar sobre el caso tras escuchar el testimonio de más de 70 testigos de la fiscalía, incluido su entonces marido, y diez testigos de la defensa durante cinco semanas.
Aunque Clancy no niega haber estrangulado a sus hijos, su abogado afirma que lo hizo porque había perdido el contacto con la realidad debido a una psicosis posparto, una enfermedad mental poco común que puede aparecer tras dar a luz. En los meses previos a los asesinatos, Clancy buscó tratamiento para su salud mental, que se estaba deteriorando, e incluso fue ingresada en un hospital psiquiátrico.
Los fiscales afirmaron que Clancy sabía lo que hacía. Sostienen que estranguló a los niños porque estaba deprimida y cansada de vivir, y que tomó la decisión consciente de matarlos antes de intentar suicidarse.
El jurado podría declararla culpable de asesinato o del delito menor de homicidio involuntario, o podría absolverla si determina que no estaba en pleno uso de sus facultades mentales debido a problemas psiquiátricos. Podría recibir cadena perpetua, ser puesta en libertad o quedar internada en un centro de salud mental.
Cora Clancy, de 5 años y sus hermanos Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, fueron estrangulados el 24 de enero de 2023 con bandas elásticas de ejercicio en el sótano de la casa familiar en la ciudad costera de Duxbury, Massachusetts, antes de que la mujer intentara suicidarse (saltó desde una ventana del segundo piso y permanece paralizada de la cintura para abajo).
Lindsay Clancy, de 36 años y originaria de Wallingford, Connecticut, se declaró inocente por falta de responsabilidad penal. No testificó durante el juicio, pero el jurado escuchó extensamente los testimonios de los profesionales médicos que la trataron, así como de amigos y familiares a quienes les había contado sobre sus problemas de salud mental.
Los miembros del jurado escucharon a expertos médicos llamados por la fiscalía y la defensa, quienes discreparon sobre su probable estado mental cuando mató a los niños.