Jueves 21 de Abril de 2022
El futbolista Eduardo Salvio rompió este jueves el silencio tras verse involucrado en un grave incidente con su ex mujer, la modelo portuguesa Magalí Aravena, y confesó que está "muy mal" por todo lo sucedido, y aseguró que quiere dar vuelta la página "para concentrarme en mis hijos y en cómo voy a seguir en Boca".
El testimonio del jugador surgió a través de una escueta conversación con la panelista Luli Fernández, del programa Socios del espectáculo. "Me preguntás como estoy, y te digo que me siento mal con lo que pasó. Yo no busqué el hecho. Solamente quería irme y no tener contacto. No vi que ella se cayó ni que se haya lastimado colgada a la manija mientras me marchaba con el auto andando. Ahora quiero superar este momento, que se acabe, para concentrarme en mis hijos y en cómo seguir en Boca", respondió Salvio.
El episodio que generó un escándalo en torno al delantero xeneize ocurrió comenzando el fin de semana largo de Semana Santa, cuando el Toto dejó de ser noticia deportiva para convertirse en protagonista de un hecho policial, debido a un serio incidente callejero con su ex mujer y madre de sus dos hijos: en una avenida de Puerto Madero, en un auto que manejaba junto a dos acompañantes, Salvio se sorprendió cuando Aravena se trepó al automóvil después de que le reprochara que estuviera con otra mujer.
Las imágenes no arrojaron una claridad contundente, pero se observa que Aravena se baja del capot del auto y se dirige al lado derecho del vehículo, el del acompañante, en el que pensó que estaba Sol Rinaldi, la nueva novia del jugador. Pero se trataba de una familiar de ella. En ese momento la madre de los hijos de Salvio se agarra del espejo del vehículo y el delantero arranca y la arrastra, ya que queda colgada de la puerta.
El movimiento que hizo Salvio con su automóvil, yendo hacia adelante y retrocediendo, fue de alto riesgo ya que las consecuencias podrían haber sido graves, pero por fortuna su ex esposa al ser retirada por otra persona del lugar sólo sufrió un traumatismo leve.
Debido a este episodio, los directivos de Boca decidieron licenciar a Salvio en un principio, pero luego le permitió que volviera a entrenarse y hasta lo concentró para el partido contra Godoy Cruz del miércoles pasado.
Esta revisión de la medida del club se sustentó en que el futbolista y su ex mujer habían encontrado un canal de diálogo que permitió descomprimir la situación.