Viernes 08 de Febrero de 2008
La policía asestó un duro golpe a organizaciones mafiosas de Italia y de Estados Unidos tras detener a varios jefes criminales, incluyendo uno de los principales capos de la Camorra napolitana, Vincenzo Licciardi, quien fue aprehendido en la mañana de ayer por la policía italiana, tras estar cuatro años prófugo.
Después de la muerte de su hermano Gennaro en 1994, Licciardi, de 42 años, había asumido la posición de jefe de la Alianza di Secondiglino, un cártel de la mafia que actuaba en varios barrios de la ciudad italiana de Nápoles, dedicándose sobre todo al narcotráfico y a la extorsión.
Licciardi había sido condenado en ausencia en octubre de 2007 a 14 años de prisión. El jefe estaba prófugo desde 2004 y figuraba en la lista de los 30 mafiosos más buscados del Ministerio del Interior en Roma.
Varias veces escapó por poco de la detención. Unidades especiales de la policía descubrieron a Licciardi en una casa cerca de Nápoles.
Licciardi es acusado, entre otros, de pertenecer a una asociación criminal. "Su detención es un duro golpe para la Camorra, que con ello pierde a uno de sus jefes más famosos y peligrosos", dijo un portavoz de la comisión antimafia italiana.
Mientras, en el marco de la operación "Old bridge" fueron arrestados en Sicilia y Nueva York importantes representantes del crimen organizado. En total se emitieron 80 órdenes de captura: 60 en Estados Unidos y 20 en Italia.
Entre los detenidos en Estados Unidos figura Francesco (Frank) Calì, de 43 años, nacido en Nueva York de padres sicilianos. Según el Buró Federal de Investigaciones (FBI), era uno de los aspirantes a jefe más importantes del clan Gambino de la ciudad norteamericana.
Calì, que en los círculos de la mafia es conocido como "Franky Boy", está desde hace años vinculado al clan, al que también pertenecían el jefe máximo de la mafia Bernardo Provenzano y Salvatore Lo Piccolo, actualmente detenidos.
Las investigaciones se centraron entre otros en el narcotráfico entre Italia y Estados Unidos. El jefe de gobierno italiano en funciones, Romano Prodi, calificó las detenciones de "brillante operación".
En los meses pasados, la policía italiana detuvo a varios miembros de la mafia. En diciembre fue arrestado el jefe de la Camorra Edoardo Contini, de 52 años, que estaba prófugo desde hacía siete años y también integraba la lista de los 30 criminales más buscados de Italia.
En noviembre de 2007 fue detenido en Sicilia Lo Piccolo, de 65 años, prófugo desde hacía más de 20 años, luego de que en abril de 2006 terminara en prisión Provenzano.