Lunes 25 de Noviembre de 2013
Los dos jóvenes detenidos por la dudosa muerte de la promotora de 20 años, Dilma Pérez, negaron haberla matado e insistieron con que la víctima pudo haber muerto de una sobredosis por la ingesta de cocaína, en el partido bonaerense de La Matanza.
Los dos hombres de 20 y 21 años aprehendidos por el crimen de la joven promotora de 20 años, que murió luego de haber ido a festejar su cumpleaños a un boliche de La Matanza, negaron haberla asesinado y declararon que la joven pudo haber fallecido por sobredosis.
La versión inicial de esos muchachos es que habían hallado a Dilma desnuda y tomándose el cuello en Crovara al 5600, frente al asentamiento conocido como villa Puerta de Hierro, de la misma localidad, donde presuntamente había sido violada y asfixiada.
Sin embargo, dos de esos jóvenes fueron detenidos luego de que la autopsia revelara que Dilma murió por asfixia por estrangulamiento y que testigos le indicaran a la policía que ambos habían admitido que estuvieron con Dilma en un departamento hasta momentos antes.
Franco Distilo y Matías Testa, quienes fueron indagados el viernes a la noche por el fiscal José Luis Maroto, contaron su versión de los hechos sucedidos el 31 de octubre, día en el que Dilma Pérez terminó muerta en un hospital al que tres jóvenes la trasladaron ya fallecida. Los detenidos contaron que cerca de las 6.15 salieron del boliche “La Majha”, de Gregorio de Laferrere, donde la víctima trabajaba de promotora y había ido a celebrar su vigésimo cumpleaños, y estaban con un tercer amigo junto a la camioneta Ford EcoSport de uno de ellos, cuando Dilma pasó a su lado. Franco y Matías dijeron que comenzaron a conversar con la promotora, que “estaba alcoholizada” y que la invitaron “a consumir cocaína”, a lo que accedió. Supuestamente la joven aceptó porque “quería seguir tomando”, por lo que fueron todos juntos al departamento que un amigo tenía alquilado en la localidad de San Justo, que estaba vacío porque terminaba el contrato y debía devolverlo días más tarde. Los jóvenes declararon que una vez allí el tercer amigo se fue porque debía ir a trabajar, que Matías se fue a acostar a una habitación y que Franco se quedó junto a Dilma conversando acostados en un colchón tirado en el piso de la cocina. “Ni siquiera le di un beso”, le dijo Franco al fiscal Maroto, en referencia a que en ningún momento mantuvo relaciones sexuales con Dilma, ya que la joven les había dicho antes de ir al departamento que “no iba a pasar nada” entre ellos.