Lunes 04 de Enero de 2010
Comenzada su construcción en el punto álgido del boom económico y levantado por unos 12.000 obreros, el edificio más alto del mundo se inaugura hoy lunes en Dubai en un momento en el que el deslumbrante emirato trata de revivir el optimismo después de su crisis financiera.
Burj Dubai, cuya apertura ha sido retrasada dos veces desde que su construcción comenzara en el 2004, marcará otro hito para este emirato profundamente endeudado por su propensión a la búsqueda de nuevos records.
Dubai, uno de los siete miembros de los Emiratos Arabes Unidos, se hizo una reputación por los excesos en la creación de islas artificiales con el trazado de palmeras y una pista de nieve cubierta en el desierto.
Con la confianza de los inversores gravemente golpeada en Dubai por el anuncio del emirato en noviembre de que buscaría una moratoria de deuda para uno de sus grandes conglomerados empresariales, la torre del Burj Dubai es vista como un comienzo positivo para el año después de un 2009 gris.
El proyecto ha sido vigilado por grupos de derechos humanos, quienes se han opuesto al trato que se ha dado a los albañiles, y también por ecologistas que dijeron que la torre actuaría como una poderosa aspiradora que incrementaría la ya masiva emisión de dióxido de carbono de la ciudad.
Pero a pesar de las críticas, muchos dicen que el edificio, cuyo costo se cree que es de 1.500 millones de dólares, es una maravilla arquitectónica.
La altura de la torre se ha mantenido en secreto hasta ahora. La empresa desarrolladora Emaar Properties revelará la altura -de la que se conoce que supera los 800 metros- el martes, y el emir de Dubai inaugurará la apertura.
Los expertos creen que los problemas financieros recientes de Dubai no han dañado las ventas en el Burj -que significa torre en árabe- de aproximadamente 1.100 unidades residenciales y dicen que casi todas han sido vendidas.
El sector de la construcción de Dubai se hundió a finales del 2008 cuando la crisis económica mundial golpeó el emirato después de un boom inmobiliario de seis años. Miles de trabajos se perdieron y proyectos valuados en miles de millones de dólares fueron cancelados o retrasados.
Dubai, con pocos recursos naturales propios, espera un déficit presupuestario del 2 por ciento de su PIB este año.
La torre de los superlativos
El edificio más alto del mundo, con más de 800 metros, supera las 160 plantas. La terraza “At the Top” está en el piso 124 y es por lo tanto el mirador más alto del mundo.
Esta torre reviste otro récord mundial: los ingenieros pudieron elevar hormigón especialmente resistente a la presión hasta los 605 metros.
El edificio cuenta con 57 ascensores que conducen a diversos sectores. Por lo general, con el ascensor expreso se accede a uno de los “Sky Lobbies” en los pisos 43, 76 ó 123, donde se transborda a otro ascensor que continúa el viaje al piso que uno desee.
El montacargas principal sube hasta los 504 metros, algo que también es un récord mundial. Absuelve cada piso a una velocidad de nueve metros por segundo.
Otro ascensor de cargas concluye a los 636,9 metros de altura: el punto más alto del mundo al que llega un ascensor.
El edificio alberga 1.044 apartamentos, 160 habitaciones y suites del hotel Armani y 3.000 plazas subterráneas para estacionar. La diferencia de temperatura entre la planta baja y la cima es de ocho grados.
El disco fase tiene una superficie de 7.000 metros cuadrados. En horarios pico había 12.000 obreros trabajando, la mayoría provenientes de India y Pakistán. Su salario: de 2,80 a 5,60 euros por día.
Después de cinco años, tres meses y 15 días de obras de construcción, se utilizaron 31.400 toneladas métricas de acero. La fachada está surcada por 28.261 placas de vidrio.
La fuente ante el edificio arroja sus chorros a una altura de 274,32 metros, lo cual también constituye un récord mundial.