La misión conjunta europea y japonesa cartografiará y estudiará todo el planeta desde distintas altitudes
20:08 hs - Jueves 03 de Septiembre de 2026
Dos naves espaciales con destino a Mercurio dejaron atrás su nave nodriza este jueves y encararon el tramo final de su viaje de casi ocho años hacia el planeta más pequeño del sistema solar y el más cercano al Sol.
Las naves europea y japonesa, unidas entre sí, se separaron de su crucero como estaba previsto, pero los controladores tuvieron que contener la ansiedad durante dos horas hasta que recibieron la confirmación mediante señales de radio. La operación crucial se transmitió desde el centro de control de la Agencia Espacial Europea en Alemania, a más de 200 millones de kilómetros de distancia.
“Es un momento brillante”, afirmó el científico principal del proyecto, Geraint Jones.
Si todo sale bien, las naves acopladas (conocidas como BepiColombo) entrarán en órbita alrededor de Mercurio en noviembre y se separarán entre sí en diciembre para cartografiar y estudiar todo el planeta desde distintas altitudes. Hasta ahora, a la nave aún le faltan 3,3 millones de kilómetros para llegar a su destino.
Casi ocho años surcando el espacio
Lanzada en octubre de 2018 en una misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (Jaxa), BepiColombo lleva el nombre del matemático italiano que participó en la misión Mariner 10 de la Nasa a Mercurio en la década de 1970. Sólo otra nave espacial, la Messenger de la Nasa, exploró este desconcertante y abrasador planeta, apenas un poco más grande que nuestra Luna.
“Lo diminuto que es Mercurio y aun así alberga algunos de los mayores misterios de nuestro sistema solar”, comentó la directora de la misión, Santa Martínez Sanmartín.
BepiColombo necesitó nueve sobrevuelos planetarios para reducir lo suficiente su energía y así evitar quedar atrapada en la órbita de Mercurio. El último sobrevuelo, en enero de 2025, arrojó fotos impresionantes de los cráteres de impacto y las llanuras volcánicas de Mercurio.
Una batería de instrumentos científicos estudiará el campo magnético que envuelve a Mercurio, el denso interior del planeta y los procesos geológicos en la superficie, incluidos los “huecos”, o depresiones, que los científicos creen que están siendo erosionados por minerales que se vaporizan de las rocas.
Es un mundo extraño de contrastes. En un planeta donde la temperatura puede superar los 427 grados Celsius, los polos son gélidos, con cráteres profundos y permanentemente en sombra.