Viernes 13 de Junio de 2014
Dos hermanos de 3 y 7 años murieron ayer carbonizados al incendiarse la casa en la que vivían en la localidad mendocina de Godoy Cruz, mientras sus padres resultaron ilesos, informaron fuentes policiales y de bomberos.
El siniestro, por razones que se investigan, se inició minutos antes de las 7.30 en una vivienda de Pellegrini y Pascual Segura, de esa comuna del Gran Mendoza.
Al parecer una estufa a leña causó la tragedia que terminó con la vida de Ever y Priscila. Sus padres intentaron rescatarlos, pero no pudieron. "Yo tenía a mi hija en brazos y la policía me sacó", gritaba desconsolado y en estado de shock Gabriel, el padre de los nenes. Los cuerpos fueron encontrados por los bomberos.
"Despiértenme de este sueño por favor, mis hijos no están muertos", pedía desesperada Belén (23), la mamá de los chicos que murieron en la casa donde la pareja tenía una verdulería.
Pamela, madre de Gabriel y abuela de las víctimas, relató que estuvo en un asado en la casa de su hijo hasta las 5 de la madrugada. "Los chicos estaban durmiendo y mi hijo salió para llevarme hasta mi casa, cuando lo llamó mi nuera diciéndole que había fuego". "Mi nuera estaba acostada cuando se despertó por el humo y vio las llamas que estaban altas, se quiso meter en la habitación de los chicos, pero las llamas estaban altas en la pieza", contó con mucho dolor la abuela de las víctimas. "Mi hijo se quiso meter y la policía no lo dejó. El hubiera salvado a su hija", agregó. La mujer dijo que viven en esa casa hace dos años y que siempre se calefaccionaron con una chimenea a leña.
El jefe de bomberos, Rolando Carricondo, confirmó que en el interior de la vivienda había dos chicos, quienes fallecieron en una habitación en la parte posterior de la vivienda" precisó al diario UNO de Mendoza.
El padre dijo que su esposa lo llamó para pedirle que regresara a la casa porque se estaba incendiando y al llegar intentó rescatar a sus hijos de entre las llamas, pero no pudo, por lo que pidió ayuda.
El jefe de bomberos manifestó que "los rescatistas llegaron a los siete minutos de denunciarse el hecho al 911, pero ya el incendio estaba declarado con abundantes llamas".
Carricondo aseguró que el personal policial intentó ingresar a la vivienda por la parte de atrás, pero al igual que el padre no logró hacerlo por el avance del fuego y las altas temperaturas.
"Al arribo del personal policial los padres de los chicos se encontraban al frente de la vivienda, presumimos que ellos detectan el incendio cuando esto ya estaba declarado", agregó.
La pareja estaba en shock. Recostados en una ambulancia, la mujer le pedía a gritos a su esposo : "Matémonos, matémonos si se murieron mis hijos", a lo que el hombre le decía: "No mi amor, ellos están con nosotros".
Gabriel aseguró con desesperación: "Apenas entré la veo a mi hija prendida fuego, la agarré en mis brazos y la policía me sacó. Ninguno quería agarrar a mi hija prendida fuego, todavía estaba con vida. Me sacaron los policías y los bomberos no querían entrar. Yo podría haber salvado a mi hija".
La cuadra estaba llena de policías, ambulancias, bomberos y personal de Defensa Civil. También se acercaron varios vecinos que conocen a la familia por ser clientes de su verdulería. Algunos señalaron que los bomberos tardaron mucho en llegar. "Llamamos cerca de las 7.20 y acá llegaron a las 8.05", señaló una vecina.
"Belén entraba y salía de la casa, estaba desesperada. Algunas personas que pasaban con el auto se bajaron con los matafuegos para ayudar", contó la mujer. Y agregó que "Gabriel quería entrar como sea, pero los policías no lo dejaban entrar. Se trepó varias veces por la medianera para meterse a la casa, pero lo sacaban".
Otra conocida de los papás de los chicos dijo: "Son chicos de trabajo, muy humildes, pero que querían salir de la pobreza. Él hacía trabajos de albañilería, me arregló varias cosas en mi casa y siempre muy bien. Ella trabajaba en la verdulería".