Viernes 05 de Mayo de 2017
Cuatro militares y seis civiles muertos fue el saldo de una acción contra el robo de combustible, extraído por pobladores y grupos del crimen organizado, de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el estado de Puebla, en el centro de México, informaron ayer las autoridades.
Las operaciones se realizaron la noche del miércoles en la comunidad de Palmarito, a unos 190 kilómetros al sureste de la Ciudad de México, donde pobladores armados utilizaron a mujeres y niños como escudo para impedir el operativo militar.
La violencia que se desató en la zona dejó 14 detenidos y más de una decena de heridos, informaron las autoridades de Puebla, donde unos 1.000 elementos de las fuerzas federales han sido desplegados para resguardar la seguridad, puesto que hoy las protestas continuaron con el bloqueo de una carretera.
Los hechos ocurrieron en dos momentos: hubo un primer ataque a los militares por parte de personas armadas que se escondieron tras mujeres y niños a los que usaron como escudo, por lo que el Ejército no pudo responder la agresión. En ese primer evento murieron dos soldados.
El segundo ataque ocurrió cuando los militares regresaron a Palmarito, pero esta vez sí contestaron los disparos. Dos soldados murieron durante este enfrentamiento y entre los civiles que fallecieron figuran dos menores de edad. El robo u "ordeña" de combustible, como se le llama en México, es un problema que golpea a Pemex en varias regiones del país y que le cuesta más de mil millones de dólares al año. En algunas zonas son las propias comunidades las que están involucradas en estas actividades, pero en otras, como en el estado de Tamaulipas, en el noreste, participan grupos del crimen organizado como el cártel de Los Zetas.
En Puebla, una de las regiones con más actividad de este tipo es el Triángulo Rojo, por donde pasa el importante oleoducto Minatitlán-México. Con el fin de combatir ese tipo de prácticas y la violencia, las autoridades estatales confirmaron que los comandos del Ejército permanecerán en esa zona.
"Los operativos van a continuar en la zona de influencia del Triángulo Rojo", aseguró en una conferencia de prensa el subsecretario de Gobierno del estado de Puebla, Diódoro Carrasco. El gobernador de Puebla, Antonio Gali, lamentó que la presencia de grupos delictivos "esté envenenando a las familias" del lugar y advirtió que los operativos contra el robo de combustible "van a seguir y se van a intensificar".
"Al supervisar el operativo veíamos al frente a niños y mujeres como escudo de estos cobardes. Valdría la pena que los familiares de estos niños y jóvenes piensen si por un recurso económico vale la pena que los arriesguen a morir", manifestó.
El operativo militar del miércoles ocurrió un día después del violento ataque a una familia en una carretera de Puebla, cuando ocho hombres mataron a un niño de dos años, violaron a la madre y a una hija de 14 años, y luego les robaron su vehículo.
La familia, en la que el único ileso fue el padre, tuvo que caminar más de un kilómetro para pedir ayuda en plena noche. Aunque al principio los medios lo reportaron como un violento asalto, luego surgieron las sospechas de que podría tratarse de una venganza entre "huachicoleros", como se conoce a los grupos de robo de combustible.
palmarito. Aquí se enfrentaron anteanoche militares y grupos armados.