Jueves 19 de Septiembre de 2013
Una activista argentina de Greenpeace fue detenida por un escuadrón de la Guardia Costera rusa mientras participaba de una campaña en defensa del Océano Ártico.
En un comunicado, la organización ecologista denunció que las fuerzas de seguridad rusas actuaron “en forma ilegal” al abordar el buque Arctic Sunrise de la ONG ambiental donde viajaba Camila Speziale, de 21 años.
Según Greenpeace, los rusos mantuvieron a los 25 miembros de la organización maniatados y arrodillados en la cubierta del barco, también amenazados a punta de pistola.
“Estamos preocupados por la seguridad de Camila y de todos nuestros compañeros”, declaró Mauro Fernández, miembro de la campaña del Ártico de Greenpeace en Argentina.
Respuesta. El gobierno de Rusia, en tanto, acusó a Greenpeace de realizar acciones “de carácter agresivo y provocativo” por haber abordado la plataforma petrolera en un área que los ecologistas dicen está en peligro por la explotación de sus recursos.
Los guardacostas rusos en el mar de Barents realizaron disparos de advertencia el miércoles y luego arrestaron a los activistas del Arctic Sunrise —registrado en Amsterdam— acusándolos de haber subido ílegalmente a la plataforma Prirazlomnaya, propiedad de Gazprom (socia de Shell).
Prirazlomnaya es la primera plataforma petrolera marítima de Rusia y un proyecto sensible en un país que ha colocado a los recursos de la región como prioridad para impulsar su economía. Los activistas de Greenpeace ya la habían abordado en agosto.
Rusia dijo que la acción había puesto en riesgo la seguridad de la plataforma y que citó al embajador holandés para pedirle que el episodio no se repita.