Sábado 12 de Noviembre de 2022
Tres activistas de un grupo ecologista fueron detenidas este viernes después de que intentarse pegarse a la obra "El grito" de Edvard Munch, en el Museo Nacional de Oslo, en protesta por la actividad petrolera de Noruega.
Según informó la policía noruega en su cuenta de Twitter, los guardias de seguridad del museo retuvieron a las jóvenes y, de inmediato, dieron aviso a las autoridades de seguridad que ordenaron el arresto. Pese a la rápida acción de los custodios, quedaron restos de pegamento en la vitrina que cubre el cuadro, que no sufrió daños.
El tenso momento se vivió cuando dos de las activistas intentaron adherirse al cristal que cubre la pintura mientras la tercera grababa la escena con el celular. Mientras llevaban adelante la acción gritaron "no habrá ningún grito cuando la gente muera" y "ningún grito cuando los políticos ignoran a la ciencia".
Las ambientalistas pertenecen al grupo ecologista Stopp Oljetinga (Detengan la actividad petrolera), que en un comunicado se adjudicó la acción que, según explicó, busca alertar a la población sobre los riesgos de la política gubernamental de Noruega, principal exportador de gas y petróleo de Europa occidental.
Según declaró una portavoz de la agrupación a la televisión pública noruega NRK, eligieron la obra "El grito" de Munch, considerada un cuadro emblemático del expresionismo, para llamar la atención. Aclararon, además, que no tenían intención de dañar la pintura.
"La policía arrestó a 3 mujeres, ciudadanas de Finlandia, Dinamarca y Alemania. Estamos trabajando para aclarar su conexión con Noruega. También estamos en contacto con otra mujer con estatus de testigo. La policía investigará el asunto", reza el posteo realizado por la policía noruega en Twitter.
"Esta es una forma de acción inaceptable. Aunque muchos apoyamos la lucha climática como una de las más importantes de nuestro tiempo, atacar arte de valor incalculable no ayuda para nada a la causa", señaló la ministra de Cultura noruega, Anette Trettebergstuen.
Grupos de activistas contra el cambio climático llevaron adelante acciones similares alrededor del mundo, entre los blancos de sus acciones se cuentan un cuadro de Claude Monet en un museo próximo a Berlín; con "Los girasoles", de Van Gogh en Londres, y "Masacre en Corea", de Pablo Picasso, expuesto en Melbourne, Australia.