Jueves 14 de Julio de 2022
Un joven de 23 años fue detenido en la localidad bonaerense de Escobar, tras una investigación iniciada por el FBI y continuada por la justicia federal argentina. Se lo acusa de homenajear a través de redes sociales a los autores de la "Masacre de Columbine" y de incitar a cometer asesinatos en masa. En su casa se secuestró una pistola calibre 9 milímetros y más de 60 proyectiles. La matanza de la escuela secundaria de Columbine ocurrió en 1999, dejó 15 muertes y fue una de los primeros ataques en su clase. Dejó una huella muy profunda en la memoria estadounidense, y lamentablemente fue usada de modelo por muchos atacantes en las dos décadas siguientes.
El allanamiento y la detención en Escobar fue realizada por el Departamento Unidad Investigación Antiterrorista de la Policía Federal en un domicilio ubicado en la localidad de Belén de Escobar, en el norte del conurbano. El imputado es Pablo Nicolás Cascón (23 años), quien años atrás se sometió a un tratamiento psiquiátrico y ahora quedó detenido a disposición de la justicia federal.
En la casa, los investigadores secuestraron una pistola 9 milímetros marca Bersa, con su correspondiente estuche, tres cargadores y 14 balas. Además había una caja con otras 50 municiones del mismo calibre. Además del arma y las municiones, en el allanamiento los investigadores también secuestraron un álbum de fotografías de los asesinos Harris y Klebold, los autores de la masacre de Columbine, que coleccionaba el joven detenido.
La PFA también incautó credenciales de legítimo tenedor y usuario de armas de fuego y un carnet de socio del Tiro Federal Argentino de Campana, que estaban en la propiedad, aunque a nombre de uno de sus tíos.
“Es un lote donde hay tres casas, y este joven vive en la del fondo. El arma estaba en la vivienda del tío, no en la suya, pero se trata de propiedades de fácil acceso para todos los miembros de la familia. Y en el celular del imputado, hay una foto de él con esa pistola”, dijo un jefe policial.
En el WhatsApp del acusado, los pesquisas encontraron un diálogo con otro joven de nacionalidad venezolana en el que Cascón dice: "Que mal me siento bro. Quisiera acabar con todo ya", entre otras frases, según revelaron las fuentes.
La investigación se inició a partir de un alerta del FBI estadounidense. Los agentes federales estadounidenses habían detectado un usuario de Facebook de nombre "DrakunubzDemonincel", que había realizado varias publicaciones en las que incitaba a otros a realizar una masacre e interactuaba con otras personas de todo el mundo.
Entre los contactos de ese perfil se detectó en Argentina a un usuario que desde febrero de 2019 usaba el alias "Depressedkiller" (Asesino deprimido) y desde allí expresaba pensamientos xenófobos y homenajeaba a Eric Harris y Dylan Klebold, los dos autores de la masacre cometida en la secundaria de Columbine el 20 de abril de 1999 y, donde hubo 15 muertos, entre ellos los asesinos y 24 heridos.
Además del arma y las municiones, en el allanamiento los investigadores también secuestraron un álbum de fotografías de Harris y Klebold que coleccionaba el joven domiciliado en Belén de Escobar.
También una cuerda con nudo deslizante, lista para un ahorcamiento, y una serie de dispositivos electrónicos como celular, notebook y disco externo, que ahora serán peritados para analizar su contenido.
El magistrado interviniente solicitó que la pistola Bersa sea peritada por la División Balística con el objeto de determinar su estado de conservación, sus condiciones de funcionamiento y aptitud para el disparo. El juez autorizó a inspeccionar los dispositivos electrónicos en el allanamiento y allí fue donde se visualizaron algunos mensajes de WhatsApp y el contenido de la laptop.
“Además del intercambio de mensajes donde hacía referencia a cometer una masacre, en la galería de imágenes del celular tenía selfies de él manipulando una pistola como la secuestrada en la vivienda”, indicó una fuente.
El juez también ordenó que se solicite la historia clínica del joven al hospital de salud mental donde años atrás fue tratado, que se le practique un “perfilamiento criminal”, y que sea examinado por peritos del Cuerpo Médico Forense con el fin de determinar si puede ser indagado, si comprende la criminalidad del acto y dirige sus acciones y si resulta peligroso para sí o para terceras personas.