Viernes 22 de Octubre de 2010
La superficie de la Luna contiene más elementos que los supuestos, según el análisis del polvo levantado por el impacto dirigido de una sonda lunar el 9 de octubre de 2009, publicado ayer en la revista estadounidense Science. Los investigadores no sólo detectaron en el polvo lunar agua, sino también monóxido de carbono, dióxido de carbono, amoníaco, nitrógeno y, sorpresivamente, plata y oro.
Sin embargo, la cantidad del metal precioso hallado es ínfima y para nada suficiente como para ir a la Luna para extraerlo, subrayó Peter Schultz de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, integrante de uno de los equipos que analizó el material lunar.
La misión Lcross tenía como principal objetivo comprobar la existencia de agua en la Luna. Para ello se lanzó la última etapa usada del cohete que sirvió para impulsar la sonda hasta la órbita lunar, contra el cráter Cabeus, ubicado en el polo Sur del satélite natural de la Tierra, donde nunca llega la radiación del Sol.
La nave espacial Lcross analizó la composición de la nube de polvo levantada por el impacto. Los astrónomos presumían que había hielo en el suelo del oscuro cráter, lo que finalmente fue comprobado.
En total, el impacto de la etapa Centaur del cohete expulsó entre cuatro y seis toneladas de material lunar. En él se hallaron 155 kilogramos de agua.
En base a los datos proporcionados por la sonda, los expertos estiman que el interior del cráter está formado en un cinco por ciento por agua. El amoníaco es 15 veces más raro y el dióxido de carbono 50 veces. La plata fue hallada en cantidades ínfimas.
Además de compuestos químicos como el monóxido y el dióxido de carbono y el amoníaco, se han encontrado otros metales, calcio, magnesio y oro.
Schultz indicó que los especialistas creen que este metal precioso y muchos otros elementos encontrados llegaron a la Luna por impactos de asteroides y se acumularon en el oscuro cráter, retenidos por el hielo.
Los astronautas que viajaron en la nave Apollo también hallaron rastros de plata y oro en la cara de la Luna dirigida a la Tierra. l (DPA)