Martes 25 de Octubre de 2011
Los vecinos del barrio mendocino de San Martín detectaron una despedida de soltera con show de strippers incluido dentro de un jardín de infantes. Mientras tanto, es una situación en la que el Estado no puede ejercer ningún control sobre las guarderías infantiles privadas.
La dueña del lugar, quien era la que despedía su soltería, aceptó que la fiesta no se tendría que haber realizado allí y aseguró: "Nunca di mi consentimiento para que la hicieran ahí".
"Hay un vacío legal", reconocieron desde distintos ámbitos, y aceptaron que la fiesta organizada en la guardería "no es ética" y que "merecería ser sancionada".
Los vecinos no podían dormir. Corría la madrugada en el coqueto barrio San Martín y la música se escuchaba a todo volumen, mientras gritos y carcajadas indicaban que en algún lugar se celebraba una fiesta.
Lo llamativo del caso es que todo ese alboroto no provenía de una casa familiar, sino de uno de los edificios en donde funciona una guardería infantil que, como tantas, atiende niños de 45 días a 4 años.
Uno de los somnolientos vecinos decidió ver qué ocurría. La sorpresa fue enorme. En la guardería se celebraba una eufórica despedida de soltera y dos strippers bailaban frente a las mujeres al ritmo de una música sensual. Los gritos, los festejos y las risotadas continuaron hasta las 4.
“Soy la dueña y fue a mí a la que le hicieron la despedida de soltera”, reconoció ayer la preocupada propietaria de la guardería. “Les dije a las chicas que no me llevaran ahí. No les di mi consentimiento” agregó. Subrayó: “Las maestras tienen llave del lugar y yo no sabía que habían elegido la guardería para hacer esto” y coincidió en que fue, al menos, una desprolijidad realizar esa fiesta en su establecimiento .
La mujer sostuvo que la guardería infantil “es un negocio, como un quiosquito” y reveló: “Ya pensaba cerrarla a fin de año”. Y aseguró que en la madrugada del sábado “no pasó nada”, dando a entender que no se mantuvieron relaciones sexuales en el lugar.