Miércoles 09 de Marzo de 2011
La policía italiana detuvo a 41 personas en Italia y otros países en una gran operación contra la Ndrangheta, la mafia calabresa. Bautizado como Crimen 2, el dispositivo puso de manifiesto que la organización criminal ha conseguido exportar su modelo económico al extranjero y, sobre todo, del sur al norte de Italia, algo que es motivo de polémica en los últimos meses.
El cuerpo especial de los carabinieri llevó a cabo 34 arrestos, seis de ellos en Alemania. La Policía de Estado italiana, por su parte, detuvo en total a otras siete personas, cinco de ellas en Australia y Canadá.
Entre los detenidos está Tony Vallelonga, emigrado a Australia hace más de 30 años y que llegó a ser alcalde entre 1999 y 2005 de la ciudad de Stirling, en el sureste del país.
Las investigaciones demuestran que Vallelonga desarrolló una célula de la Ndrangheta en Australia, denominada Thunder Bay, y tenía una estrecha relación con el boss de Siderno, Giuseppe Commisso.
Otra célula quedó desarticulada en Toronto, Canadá, que había sido montada con la colaboración de un clan de Locride, una pequeña localidad de Reggio Calabria en el Jónico. Por su parte, en Alemania, fue detenido el boss Bruno Nesci, convertido en capo local. En este caso, la investigación de la policía probó una estrecha colaboración entre el propio Nesci y varias ramificaciones de la Ndrangheta en Suiza, Turín y Génova.
Otro de los capos que han caído es Francesco Maisano, quien terminó por entregarse a los carabinieri después de haberse ocultado en el búnker que tenía construido en su casa de la localidad de Palizzi.
Esto demuestra que la mafia calabresa está muy arraigada en el norte de Italia, aspecto que había sido duramente criticado en fechas recientes por el ministro de Interior, Roberto Maroni, miembro de la Liga Norte, principal partido de esa zona del país.
Entramado político. Durante la transmisión del programa “Vieni via con me”, el escritor Roberto Saviano (que presentó un libro con el mismo nombre el pasado viernes), aseguró en un monólogo que la Ndrangheta había conseguido desarrollar un tejido económico muy importante en el norte de Italia gracias a la creación de negocios legales con la connivencia de la Liga.
La prensa del primer ministro, Silvio Berlusconi, cargó duramente contra Saviano, y el propio Maroni pidió a la Rai que le dejaran participar en el programa para aclarar cuál es la postura del gobierno con respecto a la mafia.
Maroni repasó los logros de la lucha contra el crimen organizado, que ciertamente han sido muchos. Por ejemplo, la operación previa a esta llevada a cabo el pasado mes de julio y que acabó con más de 300 implicados en diversos delitos en la cárcel. Pero negó que la Ndrangheta estuviera instalada en el norte como lo está en el sur de Italia.
En realidad, Saviano no estaba criticando una escasez de detenciones, sino que las autoridades políticas, pese a ser conocedoras de la existencia de este tipo de negocios, principalmente relacionados con la construcción y la gestión de la recolección de residuos, decidan no actuar por la gran cantidad de dinero que mueven.
Ayer, en declaraciones a Radio 24 , el fiscal jefe Giuseppe Pignatone, dijo que las últimas detenciones “son la demostración de la expansión de la Ndrangheta, no sólo en el plano del tráfico de estupefacientes a nivel internacional, sino en el plano de la asociación mafiosa más allá de Italia”.
La organización, dijo Pignatone, “es una reproducción perfecta de la organización calabresa: la base es siempre la célula local que después mantiene siempre contactos con la casa madre, es decir, la provincia de Reggio Calabria, a donde vienen periódicamente a atender órdenes, directivas o estrategias de larga duración y a dar cuentas de lo que están haciendo”.
Muchas de las detenciones se pudieron concretar gracias a las escuchas telefónicas ordenadas por los fiscales de Reggio Calabria, operaciones que corren peligro si se aprueba la reforma que el gobierno presentará en el Consejo de Ministros mañana.
En ella se introduce un apartado para prohibir las escuchas que tanto daño han hecho al premier Silvio Berlusconi, acusado de prostitución.
El proyecto de modificación legal fue criticado por varios jueces antimafia, que ven en las escuchas telefónicas una herramienta esencial para la lucha contra el crimen organizado. l