Desarrollan nueva terapia antisida
La prestigiosa publicación científica New England Journal of Medicine acaba de avalar los resultados de un tratamiento contra el sida llevado a cabo hace dos años por el hematólogo alemán Gero Hütter, del hospital universitario berlinés La Charité. Un paciente seropositivo de 42 años, que padecía leucemia, recibió un trasplante de médula ósea de un donante...

Viernes 13 de Febrero de 2009

La prestigiosa publicación científica New England Journal of Medicine acaba de avalar los resultados de un tratamiento contra el sida llevado a cabo hace dos años por el hematólogo alemán Gero Hütter, del hospital universitario berlinés La Charité. Un paciente seropositivo de 42 años, que padecía leucemia, recibió un trasplante de médula ósea de un donante inmune a los efectos del VIH.

La terapia ya fue presentada en noviembre de 2008, pero hasta ahora no había sido avalada por ninguna publicación científica. El sujeto sigue libre del virus después de dos años, tanto en la sangre como en sus órganos vitales.

"Hoy, dos años tras el transplante, todavía no tiene ningún signo del VIH y eso sin tomar ninguna medicación antirretroviral", dijo Hütter.

"Escogimos a ese donante con la esperanza de que con el trasplante de sus células medulares podríamos, al mismo tiempo, eliminar la infección de VIH", precisó el especialista.

El descubrimiento es "muy interesante científicamente, pero eso no quiere decir que se pueda aplicar masivamente a los pacientes", explicó el presidente del Grupo de Estudio de Sida (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas, Federico Pulido.

El médico explicó que la técnica usada en el experimento es muy "compleja, cara y peligrosa". Tanto, que en algunas de sus fases, como el trasplante de médula y la feroz quimioterapia a la que se somete antes el paciente, puede tener un riesgo de muerte del 30 por ciento.

"En el estado actual del tratamiento de la infección por VIH, no tiene sentido un tratamiento tan peligroso", insistió Pulido.

La apreciación de que no se trata de una revolución curativa la da la misma revista que publica el ensayo. Aparte de que no lo lleva a primera página, el editorial, que firma Jay Levy, se titula elocuentemente: "No es una cura, sino un prometedor nuevo enfoque".