Derrame de crudo: Obama le dijo a Cameron que su bronca no es contra Gran Bretaña
El presidente norteamericano le aseguró al premier británico que su enojo por la catástrofe ambiental no constituía una crítica a Gran Bretaña. Cameron intenta que Obama baje el tono de sus críticas una de las principales compañías del Reino Unido.

Sábado 12 de Junio de 2010

Londres (AP). _ El presidente norteamericano Barack Obama dialogó hoy telefónicamente con el primer ministro británico David Cameron, y le aseguró que su frustración por la enorme fuga de crudo en el golfo de México no constituía una crítica a Gran Bretaña, en momentos en que ambos intentan superar las tensiones entre sus países a causa del desastre ambiental en la zona del Caribe.

Obama y Cameron sostuvieron una conversación telefónica “cálida y constructiva” durante poco más de 30 minutos, afirmó la oficina del premier conservador.

El norteamericano fue subiendo el tono de sus críticas contra la empresa petrolera británica BP, que tiene serias dificultades para frenar la fuga al mar de millones de litros de crudo luego del hundimiento de una plataforma de extracción de hidrocarburos.

Cameron está bajo presión para lograr que Obama baje el tono de su discurso contra una de las principales compañías del Reino Unido ante el temor de que salgan perjudicados millones de británicos y numerosos estadounidenses que tienen acciones de la BP en inversiones y planes de pensión.

El primer ministro “manifestó su tristeza por la catástrofe ambiental y humana”, pero subrayó la importancia económica de BP para Gran Bretaña, Estados Unidos y otros países, dijo la oficina de Cameron.

Obama reconoció que BP, a la que se ha referido en público por su antiguo nombre de British Petroleum, es una compañía multinacional “y que las frustraciones a causa de la fuga de petróleo eran ajenas a la identidad nacional”, agregó.

El presidente de Estados Unidos dijo que no tenía interés en socavar el valor bursátil de la BP. Las acciones de la compañía han perdido el 40% de su valor desde el incendio en la plataforma petrolera ocurrido el 20 de abril y que causó el peor desastre petrolero en Estados Unidos.

Downing Street dijo que ambos gobernantes coincidieron en que BP continúe "trabajando intensivamente para garantizar que todas las acciones, delicadas y razonables, sean emprendidas de una manera rápida y factible para afrontar las consecuencias de esta catástrofe”.