Derechos humanos, eje argentino en la Feria del Libro de Frankfurt
La muestra alemana fue inaugurada por la presidenta Cristina Fernández. El país es invitado de honor y presenta unos 70 autores y más de 200 títulos.

Miércoles 06 de Octubre de 2010

El poder de la literatura comprometida y la defensa de los derechos humanos centraron ayer la inauguración de la Feria del Libro de Frankfurt, en Alemania, en la que la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, aseguró que el país presentará como invitado de honor una muestra “centrada en la memoria”.

“El eje de nuestra presentación es la memoria”, dijo la mandataria ante diversas autoridades alemanas, incluyendo al ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, en el acto oficial de inauguración de la feria editorial más importante del mundo.

Cristina Fernández de Kirchner comenzó su discurso haciendo subir al escenario a Elsa Oesterheld, una de las primeras integrantes de la organización Madres de Plaza de Mayo, que vio cómo desaparecían durante la dictadura su marido, Héctor Oesterheld (guionista, entre cosas, de la célebre historieta “El Eternauta”) y a sus cuatro hijas.

La viuda fue recibida en el estrado con un abrazo de la presidenta, entre la ovación de los asistentes, y apenas pudo agradecer el homenaje por la emoción. “Esto es el renacer de una vida que resignifica muchísimas vidas que hemos perdido y que gracias a esta cosa impresionante que surgió, de esta nueva juventud y de esta nueva mujer y de este nuevo hombre estamos renaciendo”, dijo con la voz entrecortada en alusión a Cristina Fernández de Kirchner y a su marido y ex presidente, Néstor Kirchner.

“Y yo, que creí estar muerta, también vuelvo a tener esperanzas”, concluyó con lágrimas en los ojos y el público de pie.

En su discurso inaugural Cristina Fernández subrayó también el carácter latinoamericano de su país, en contra de la imagen de Argentina como “el país más europeo de Latinoamérica”. “A los argentinos les gustó verse durante mucho tiempo como europeos”, admitió. Sin embargo, agregó parafraseando al escritor Julio Cortázar, “fue durante (la guerra de) Malvinas en que los argentinos recuperamos finalmente nuestro verdadero lugar en el mundo, que es América del Sur, América latina. Esa es nuestra casa”. Por eso la mandataria concluyó incidiendo en el carácter multifacético de la presentación argentina.

“Que nadie reduzca esto a una presentación de libros o de editores. Ese es uno de los aspectos. Como todo, tiene implicancias económicas y políticas, porque la cultura y la literatura no pueden estar disociadas de la política”.

Poco antes, la dramaturga y novelista Griselda Gambaro subrayó en su presentación la relación indisoluble entre política y literatura, y rindió homenaje a “los escritores argentinos que pagaron a costa de la vida y el exilio su empeño del compromiso social”. “Como todas las sociedades en épocas de riesgo hemos tenido escritores para avergonzarnos, pero muchos más para enorgullecernos”, concluyó.

Argentina llevó a Frankfurt cerca de 70 autores y más 200 títulos, más que ningún otro invitado de honor anterior. Buena parte del programa se concentra en la última dictadura militar (1976-1983) y en sus efectos sobre la política y la literatura posteriores. (DPA)