Martes 09 de Septiembre de 2008
La pericia que realizaron los bomberos de la Policía Federal en el boliche porteño Cromañón demostró que el incendio fue causado por pirotecnia expresamente prohibida en lugares cerrados, ingresada a la discoteca burlando los controles dispuestos para la noche de la tragedia que causó 194 muertos, el 30 de diciembre de 2004.
Más aún, los restos de fuegos artificiales ya utilizados secuestrados del interior de la discoteca coincidían exactamente con otros sin usar que habían sido quitados a los asistentes y que estaban depositados en oficinas administrativas de la discoteca.
El resultado de esa pericia, que fue leída ayer durante la novena jornada del juicio oral por la tragedia de la discoteca, parece avalar la tesitura del gerenciador Omar Chabán, quien asigna responsabilidad criminal a quienes arrojaron las bengalas por sobre cualquier otro factor de riesgo del local.
Decenas de testigos dijeron durante la etapa de instrucción que la noche de la tragedia hubo un exhaustivo cacheo para evitar el ingreso de pirotecnia, lo que —no obstante— no tuvo una efectividad del 100%.
Al ampliar el contenido del informe, los peritos bomberos Marcelo Ochoa y Alfredo Coco no pudieron precisar cuál de los elementos pirotécnicos arrojados fue el causante del incendio, pero advirtieron que "cualquiera" de ellos estaba en condiciones de hacerlo.
Bengala o tres tiros. "Es difícil determinar si fue una bengala o un tres tiros. Cualquier elemento pudo causar el incendio, pero no podemos decir cuál", indicaron ante una pregunta del abogado querellante Patricio Poplavsky. Pese a ello, indicaron que el o los elementos que causaron el foco ígneo "superó ampliamente" los 250 grados centígrados. Los peritos también fueron consultados sobre un principio de incendio que se produjo en la discoteca poco antes del 30 de diciembre de 2004, sin consecuencias físicas para los concurrentes.
En ese sentido, explicaron que a partir de la información que obtuvieron durante su trabajo, pudieron determinar que el fuego se había originado "cerca del escenario y a unos seis o siete metros de un elemento hidrante, que fue utilizado para sofocar el incendio".
De esa manera explicaron que las consecuencias hubieran sido infinitamente menos graves que las de la noche de la tragedia. (DyN)