Miércoles 16 de Noviembre de 2011
Buenos Aires.- Los vuelos que debían aterrizar y partir del Aeropuerto de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery sufrieron esta noche demoras debido a un conflicto originado con los controladores que se desempeñan en el Centro de Control Aéreo.
El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, explicó que el servicio se vio afectado por nueve controladores “civiles” que debieron tomar el turno a partir de las 18, pero que desistieron de hacerlo al aducir que “no se encontraban en condiciones anímicas y físicas para ejercer sus funciones”.
Puricelli sostuvo que, en esa situación, los controles siguieron a cargo de los trabajadores que estaban en funciones, aunque reconoció que hubo una “suspensión transitoria del control de tránsito aéreo” que se extendió por casi dos horas.
“Se está cumpliendo el servicio adecuadamente”, aseveró el funcionario, poco después de las 22.40.
Al respecto, el secretario general de la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Aepsa), Omar Torres, indicó que la situación que afectó al servicio en Ezeiza y Aeroparque se debió a que “un puñado de controladores” se negó a desempeñar su labor “en solidaridad” con otros colegas que, el lunes pasado, fueron transferidos a la órbita de la Fuerza Aérea.
Sin embargo, sindicalistas agrupados en la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (Apta), que conduce el gremialista Ricardo Cirielli, afirmaron que no se les permitió el ingreso al Centro y que la actividad se vio perjudicada porque estuvo a cargo de controlares que tomaron sus tareas durante el mediodía y que fueron “presionados” para continuarla después de hora.
En declaraciones televisivas, Cirielli expresó esta noche que “por más que vaya la presidenta de la Nación”, Cristina Fernández, los controladores cumplirán con su responsabilidad más allá de las órdenes que, según dijo, recibieron de las autoridades de gobierno.
“Tenemos una responsabilidad civil y penal, y vamos a hacer lo que nos corresponde. Le pido a la señora presidenta que retrotraiga el decreto firmado el fin de semana y vuelva (el control aéreo) a manos civiles”, dijo Cirielli.
El sindicalista se refirió de ese modo a la determinación que el lunes tomó la mandataria de transferir la actividad de los controladores a la Fuerza Aérea.
Respecto del conflicto de hoy, Cirielli señaló que lo que ocurrió en el Centro de Control Aéreo “es por culpa de la decisión” que tomó la jefa del Estado. “La han asesorado mal”, agregó el secretario general de la Apta.
Por su parte, Omar Torres, que lidera el otro sindicato en el que se agrupan los controladores, dijo que todos esos ellos “deben tomar conciencia de la gravedad de la situación” aérea y “ponerse a trabajar”. (DyN)