Lunes 18 de Agosto de 2008
La defensa del principal imputado en la causa Cromañón, el empresario Omar Chabán, insistió hoy en que su cliente fue una “víctima más” y confió en poder demostrar que los culpables de la tragedia fueron quienes tiraron la bengala y los que habilitaron el local, a horas de que comience el juicio.
El abogado Pedro D'Attoli, representante de Chabán, insistió ante la prensa en tratar de aliviar la situación del gerenciador del local del barrio porteño de Once, donde el 30 de diciembre de 2004 murieron 194 jóvenes que habían ido a ver un show del grupo Callejeros. “La gente que comenzó a tirar las bengalas al techo del lugar sabiendo el peligro que esto generaba debe estar en el juicio. En ese momento, Omar Chabán se encontraba en el lugar al igual que muchas de las personas de su entorno que murieron aquel día. Hay que buscar a los verdaderos responsables”, dijo.
El abogado insistió en que el local estaba habilitado, por lo tanto el empresario no era el responsable de las condiciones que ahora se le atribuyen como inseguras. Según refirió, Chabán asistirá a las audiencias “dispuesto a colaborar con lo que sea con el tribunal”, aunque, añadieron allegados, se encuentra “nervioso y expectante” para revertir la imagen que se impuso de él, a lo largo de los más de siete meses de audiencia que se prevén hasta llegar al veredicto.
Las querellas, en tanto, también están esperan comenzar a despuntar sus propias estrategias: con matices a la hora de acusar a la banda Callejeros, los familiares de las víctimas fallecidas y los sobrevivientes heridos se agruparon para embestir contra Chabán y los responsables políticos. “Quienes tendrían que estar sentados en el juicio no van a estar. Ni el entonces jefe de gobierno Aníbal Ibarra, ni sus funcionarios de primera o segunda línea. Pero haremos todo lo que se pueda para demostrar que desde allí estuvieron las principales responsabilidades”, dijo la abogada María del Carmen Verdú, una de las querellantes.
Desde las 9 de mañana martes, en la misma Sala en la que en 1985 fueron juzgados y condenados los comandantes de la última dictadura militar, el Tribunal Oral en lo Criminal 24 intentará esclarecer quién fue el responsable de la tragedia. El 30 de diciembre de 2004, una bengala lanzada por un espectador incendió los paneles acústicos del techo, recubiertos por una red “media sombra”, y envenenó a los presentes con gas cianuro. Murieron 194 personas. Los jueces Daniel Llanos, Cecilia Maiza y Marcelo Alvero serán los encargados de mediar entre el fiscal Jorge López Lecube, los querellantes y las defensas de los quince acusados a la hora de evaluar las pruebas y escuchar a los 350 testigos convocados en el proceso.
“Va a ser difícil revivir cómo murieron nuestros hijos. Pero si sirve para que se haga justicia, estamos dispuestos a soportarlo”, dijo Mercedes Blanco, madre de Lautaro, de 14 años, muerto en Cromañón. Chabán, el único que estuvo preso, está acusado de “estrago doloso seguido de muerte y cohecho activo”, figuras que sumadas pueden derivar en una condena de hasta 20 años de cárcel en caso de que fuera hallado culpable.
Por los mismos delitos también quedaron acusados el ex colaborador de Chabán Raúl Villarreal y los integrantes de Callejeros, el cantante Patricio Santos “Pato” Fontanet, el manager Diego Argañaraz, y los músicos Juan Alberto Carbone, Maximiliano Djerfy, Eduardo Vázquez, Christián Torrejón, Daniel Cardell y Elio Delgado. Por incumplimiento de los deberes de funcionario público y cohecho pasivo deberán enfrentar el banquillo los policías Carlos Rubén Díaz y Miguel Angel Belay, que prestaban servicio en la comisaría que tenía jurisdicción sobre Cromañón. Por incumplimiento de deberes de funcionario público se sumarán ex funcionarios del gobierno porteño: Fabiana Gabriela Fiszbin, que estaba frente a la secretaría de Gestión y Control, y sus ex colaboradores Gustavo Juan Torres y Ana María Fernández. El gran ausente será el principal responsable de la tragedia: la Justicia no logró ubicar, luego de tres años y medio de investigación, a quien arrojó la bengala que inició el incendio.
Tampoco estará, ni en este ni en ningún otro juicio vinculado con Cromañón, el ex jefe de gobierno Ibarra, ya que fue sobreseído en todas las instancias por las que atravesaron las acusaciones de la fiscalía y los familiares de las víctimas. “Vamos a estar todos muy incómodos. Somos muchos y hay muy poco lugar”, admitió el abogado defensor D'Attoli, ante los preparativos de más de un centenar de policías que controlarán la seguridad de las audiencias, que incluye tres paneles de vidrios blindados en la sala del juicio para separar a los imputados del público. Si bien fueron acreditados dos periodistas por medio, es poco el espacio para que puedan entrar, por lo cual en la antesala del recinto se colocaron dos televisores para que quienes no puedan ingresar a la Sala observen el juicio, pero la prensa tendrá prohibido tomar audio o imágenes de esas señales.