Viernes 27 de Diciembre de 2013
La Cámara Civil decretó el divorcio por "culpa exclusiva" del marido porque no sólo maltrataba a su pareja sino que además le negaba asistencia económica elemental, a tal punto que los amigos de ambos en el club al que concurrían hacían colectas para ayudar a la mujer.
La Sala F de la Cámara determinó que esas conductas del hombre configuraron "la causal de injurias graves" y los responsabilizaron por la ruptura de la pareja.
Los jueces José Galmarini, Eduardo Zannoni y Fernando Posse Saguier consideraron que "quedó acreditado el maltrato conferido por el marido hacia su esposa", lo que se trasuntó en "insultos, falta de comunicación con sus hijos, negativa de aportes dinerarios", a punto tal que un plomero que declaró como testigo en el expediente describió "el lamentable estado general del departamento por la falta de medios de la demandada, pues el marido le negaba recursos para atenderlos".
Otro testigo señaló que "se hicieron colectas en el club al que asistían con la demandada para ayudarla a subsistir".
La ruptura del vínculo se produjo mediante "el retiro del hogar conyugal por parte del esposo, ocurrido el día 26 de junio de 2000", después de una discusión plagada de "improperios e insultos", en cuyo marco la mujer refirió sobre la hija de ambos: “Siempre te nombra, y comenta por qué mi padre no me viene a ver”. (DyN)