"Debemos ser santos", dijo el Papa a los seminaristas
El Papa Benedicto XVI ofició ayer una misa para seminaristas en su tercer día de visita a la capital de España por la Jornada Mundial de la Juventud, y les pidió madurez para los retos a los que deberán enfrentarse, entre ellos el del celibato.

Domingo 21 de Agosto de 2011

El Papa Benedicto XVI ofició ayer una misa para seminaristas en su tercer día de visita a la capital de España por la Jornada Mundial de la Juventud, y les pidió madurez para los retos a los que deberán enfrentarse, entre ellos el del celibato.

España cuenta en la actualidad con algo más de 2.200 seminaristas, un 3 por ciento menos que el año anterior, según datos de medios locales, una tendencia a la baja que confirma la crisis de vocación que vive la Iglesia Católica.

"Nosotros debemos ser santos para no crear una contradicción entre el signo que somos y la realidad que queremos significar", dijo el Papa, quien ofreció la misa para unos 4.500 seminaristas en la catedral de la Almudena en Madrid.

"Vuestro corazón ha de ir madurando en el seminario, estando totalmente a disposición del maestro", señaló. Así, exigió a los futuros sacerdotes obediencia a las disposiciones de la Iglesia Católica, especialmente al celibato, al recalcar que el sacerdocio requiere renunciar a "todo deseo mundano".

El pontífice alemán advirtió de que quienes optan por el sacerdocio deben estar "plenamente decididos a ejercerlo obedeciendo las disposiciones de la Iglesia" y afirmó que los futuros sacerdotes deben aceptar "el desprendimiento de los bienes de la tierra, la austeridad de vida y la obediencia sincera y sin disimulo".

"No os dejéis intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer a menudo son los principales criterios por los que se rige la existencia", dijo Joseph Ratzinger, de 84 años, a los seminaristas, muchos de ellos procedentes de América Latina.

Tras la presentación a seminaristas, una fuerte tormenta de verano interrumpió una vigilia de oración dirigida por el Papa, impidiéndole pronunciar un discurso a los cientos de miles de jóvenes que abarrotaban el aeródromo de Cuatro Vientos, en las afueras de Madrid.

A pesar de protegerlo con un gran paraguas blanco, el agua y el viento obligaron finalmente a los organizadores del acto recomendar a Benedicto abandonar su discurso tras pronunciar solo unas pocas palabras de bienvenida a los peregrinos.

"Se desató una gran tormenta y las autoridades detuvieron el programa y fue imposible para el Papa seguir luchando contra los elementos", dijo uno de los organizadores de la jornada.

Tranquilidad. "Pero sorprendentemente la gente no perdió la calma y se quedó donde estaba, y muchos saludaron la refrescante pausa del tiempo tras soportar un intenso calor por la tarde. Además no había ningún sitio donde refugiarse en esta inmensa explanada abierta", agregó.

"Nuestra fe es mayor que la lluvia, el Señor, con la lluvia, os manda muchas bendiciones", improvisó Benedicto XVI al inicio de su discurso finalmente suspendido.

En el centro de Madrid, activistas gays celebraron una manifestación en defensa de las uniones de las parejas del mismo sexo, en la última de una serie de protestas en contra de la visita papal.

El pontífice había preparado su discurso para la cientos de miles de jóvenes, según varios medios había más de un millón y medio de personas, reunidos en el aeródromo para una vigilia de oración de toda la noche que culmina hoy con una misa con la que se pondrá fin a la XXVI Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia Católica.

Cientos de peregrinos tuvieron que ser tratados durante todo el día por golpes de calor a causa de las altas temperaturas cercanas a los 40 grados, dijo un vocero del servicio de emergencias de Madrid.

Ocho camiones de bomberos rociaron agua a una animada multitud en el aeródromo, mientras los jóvenes cantaban y hacían ondear banderas de muchos de los aproximadamente 190 países representados en el acto.

En el tercer día de una visita que ha estado marcada por protestas laicas, algunas de ellas con desenlace violento, el Papa también pedía respeto para el regalo de la vida de Dios.

El discurso citaba la definición de matrimonio de la Biblia en la que "un hombre y una mujer se hacen una sola carne" y también pedía a los jóvenes que estuvieran abiertos "al regalo de la vida" dentro del matrimonio.

El costo del viaje del pontífice a Madrid ha molestado a algunos ciudadanos en un momento en el que el país atraviesa una grave crisis económica y sufre un alto índice de desempleo. Una intensa seguridad ha rodeado al Papa, con cortes de vías al tráfico y miles de policías en las calles. (Reuters)

Calor

Los fieles se habían ido llegando al aeródromo de Cuatro Vientos, a diez kilómetros del centro de Madrid, a lo largo del día. Bajo un sol abrasador (la temperatura pasó los 40 grados), los servicios de emergencia atendieron a más de 800 personas, la mayoría por mareos y lipotimias a causa del calor; 24 de ellos tuvieron que ser internados y dos se encuentran en grave estado. El aeródromo, que tiene una extensión equivalente a 48 campos de fútbol, apenas cuenta con zonas de sombra.