Lunes 19 de Julio de 2021
El debate por los penes de madera agitó, en redes sociales, el hashtag #miesi a través del cual diferentes usuarios recordaron cómo había sido su formación en educación sexual. Hubo quienes hablaban de charlas entre amigos, otros que contaban cómo sus familias eran abiertas o los que recordaban extrañas lecciones dadas en el colegio. No faltaron quienes apuntaron a películas subidas de tono que pasaban en el cable pasada la medianoche o a revistas robadas a tíos.
Pero quienes crecieron en los 80 se trenzaron en una controversia respecto de dos libros de editorial Grijalbo que, en aquel momento, eran muy utilizados. Se llamaban "De dónde venimos" y "Qué me está pasando". El primero se enfocaba en explicar de qué forma llegaban los bebés al mundo y el segundo abundaba sobre los cambios que varones y mujeres registraban en sus cuerpos durante la adolescencia.
Hubo quienes consideraron que sus familias eran "progre" o "de avanzada" para la época por ofrecerles estas lecturas. Otros, sin embargo, consideraron que era una forma bastante limitada de explicar cuestiones más complejas.