Lunes 14 de Abril de 2008
Un ecologista de 63 años que desde hace 40 recorre el norte argentino motivado por el interés de preservar el medio ambiente cumplió con la última prolongada travesía de su vida, esta vez solo y en un pequeño bote, desde Alto Bermejo, Salta, a Buenos Aires.
Fue la 63ª expedición de Moncho Otazo, un chaqueño que documenta video y fotográficamente las maravillas de la naturaleza y la relación que establece el hombre con su medio ambiente.
"Desde los 70, algunas veces a pie y otras en embarcaciones de madera de sauce y bambú o de aluminio, como en este caso, cubrí grandes extensiones del Gran Chaco, la zona que me interesa conocer y abordar", dijo Otazo.
El expedicionario, quien decidió que ésta fuera su última excursión "de largo aliento", partió el 11 de agosto de 2007 de la ciudad salteña de Embarcación en el "Chaco Gualamba".
Así llamó a su pequeño bote de aluminio de sólo 4 por 1,75 metro, que Otazo amarró hace tres días en la costa norte del río de la Plata, en el partido bonaerense de San Isidro, después de 240 días de navegación.
"Navegué por el Bermejo, el Paraguay y el Paraná, aprovechando para alimentarme de lo que más abunda en la zona: pato, paloma, charata (una gallinácea muy rica), fruta de algarrobo, de chañar, de mistol y cactus. Preparo mis postres con miel y con harina de algarrobo", precisó el audaz explorador.
Tala indiscriminada. Otazo lamentó haber visto en este último viaje, como nunca antes, el desmonte y la tala indiscriminada de árboles en amplias zonas de Argentina que dañan a los animales y plantas y que afecta a poblados y comunidades humanas.
"Son empresarios que compran tierras y que no muestran sus caras", concluyó, al tiempo que anunció que su próximo viaje ecológico será a las yungas (selva), en el límite entre las provincias de Chaco, Salta y Jujuy, pero será una expedición de sólo cuatro meses. l (Télam)
Fue la 63ª expedición de Moncho Otazo. Defiende el medio ambiente desde los años 70