De "cobrador" a capo mafioso

Sábado 02 de Febrero de 2008

El narcotraficante colombiano Wilber Varela, alias “Jabón”, antes de ser el jefe del Cartel del Norte del Valle fue un feroz asesino a sueldo.

Varela se retiró como sargento de la policía en la década de los 80 para ser un “cobrador” de cuentas de los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, ex jefes del Cartel de Cali y actualmente presos en Estados Unidos.

Tras las capturas de los Rodríguez Orejuela, los mandos medios de ese grupo delictivo formaron el Cartel del Norte del Valle liderado por Orlando Henao, conocido como el “El hombre del overol”, quien fue asesinado.

Tras esa muerte, “Jabón” obtuvo el protagonismo en esa organización.

A comienzos de los años 90, se libró una guerra entre narcotraficantes en la que Varela ordenó la muerte de su enemigo de entonces, Hélmer Herrera, quien estaba liderando una banda que enviaba grandes cargamentos de cocaína al exterior.

“Jabón” siempre fue considerado por las autoridades como un hombre “extremadamente peligroso”, pues escaló gracias a que asesinó a los jefes rivales de esa organización.

Para finales de los años 90, el Cartel del Norte del Valle controlaba el 60 por ciento de la cocaína que circulaba en Estados Unidos y Europa.

Asimismo, se apoderó de las rutas que dejó el Cartel de Cali, desmantelado en 1995, y la mayoría de sus integrantes eran del norte del departamento del Valle del Cauca (suroeste), cuya capital es Cali.

Las diferencias con Diego Montoya, alias “Don Diego”, miembro de ese Cartel y capturado el año pasado en Colombia, los llevó a una guerra a muerte que dejó unas 1.500 personas muertas, según estiman las autoridades. Esa lucha los llevó a crear sendas bandas de sicarios conocidas como “Los machos” y “Los rastrojos”, respectivamente, que fueron convertidos en sus ejércitos personales.