Jueves 17 de Septiembre de 2009
Un equipo de científicos estadounidenses desarrolló una terapia que fue eficaz para el tratamiento del daltonismo en monos ardilla comunes. Katherine Mancuso y sus colegas de la Universidad de Washington publicaron en la revista británica Nature su estudio, cuyos resultados abren una esperanza para nuevos tratamientos del daltonismo, o la ceguera al color, también en personas adultas.
Los monos ardilla comunes macho no pueden distinguir los colores rojo y verde (un tomate de una pera, por ejemplo), ya que carecen de las células sensoriales para captar determinadas longitudes de onda de la luz. Sólo reconocen el amarillo y el azul y no pueden distinguir tonalidades rojas y verdes. Sólo algunas hembras ven en tres colores, ya que poseen los pigmentos necesarios en la retina.
El daltonismo aparece cuando está ausente el gen que codifica para la molécula L opsina, responsable de la formación de determinados pigmentos.
Mancuso y colegas inyectaron un gen humano de la L opsina en la capa sensible a la luz debajo de la retina de los primates daltónicos. Las pruebas realizadas a continuación demostraron que los animales eran capaces de distinguir tres colores unas 20 semanas después del tratamiento. Esta nueva capacidad se mantuvo aún dos años después de la terapia génica.
Hasta ahora se creía que los trastornos visuales congénitos sólo podían ser tratados en personas jóvenes, ya que su cerebro es todavía lo suficientemente flexible como para adaptarse al cambio.
Sin embargo, los resultados obtenidos por el equipo encabezado por Mancuso demostraron que para la visión en tres colores sólo son necesarios los pigmentos adecuados.
También un cerebro adulto puede elaborar las nuevas informaciones. Esto es una muestra del enorme potencial que tiene la terapia génica para la recuperación de capacidades visuales no existentes o perdidas, señalaron los expertos. l (DPA)