Lunes 14 de Abril de 2008
El presidente George W. Bush recibirá al Papa en la base militar Andrews, invitará a una multitud a los jardines de la Casa Blanca para saludarlo y ofrecerá una elegante cena en la residencia presidencial.
Unas 12 mil personas se estima que acudirán frente a la Casa Blanca pasado mañana por la mañana a la ceremonia oficial de bienvenida, que incluirá la interpretación de los himnos de EEUU y la Santa Sede, y un saludo de 21 cañonazos. Ambos hablarán a los asistentes antes de reunirse.
Las festividades de la tarde representarán la primera vez que la pareja presidencial ofrezca una comida de alto perfil en honor de alguien que ni siquiera es un invitado de la residencia. Pasado mañana será el cumpleaños 81 del Papa, y el menú honrará su nacionalidad con comida bávara.
El presidente dijo que ha decidido brindarle al Papa "un tratamiento especial, porque el habla en nombre de millones de personas. Además, no viene como político, viene como un hombre de fe".
Además, dijo que quiso honrar la convicción de Benedicto XVI de que "hay cosas buenas y malas en la vida, que el relativismo moral acarrea el peligro de minar la capacidad de tener sociedades más libres y con mayor esperanza".