Martes 14 de Abril de 2015
El inglés Lewis Hamilton no tuvo un festejo feliz. Después de ganar en el Gran Premio de Fórmula Uno de China, se empecinó en mojar con champaña a una de las "azafatas" en el podio. Las fotos no lo dejan bien parado: la pobre muchacha china parece tolerarlo con estoicismo, pero el piloto de Merecedes se ve como un niño caprichoso que sólo quiere acabar con la integridad de la azafata.
"Es desafortunado que una gran victoria se vea empañada por lo que parece ser un comportamiento egoísta y desconsiderado", opinó Roz Hardie, jefa ejecutiva de Object, plataforma de activistas contra el sexismo en los medios.
Hardie opinó sobre la imágenes que lo muestran bañando en champaña a la muchacha. "La champaña está siendo dirigida de forma muy concreta a su rostro, y para mucha gente es evidente que ella no está disfrutando de la payasada. Es una situación difícil para una azafata, ya que seguramente no tuvo más opción que quedarse allí".
Para Object, Hamilton abusó de esa situacion. "Eso es algo de lo que Lewis debió ser consciente y, sin embargo, pareció abusar de esa posición. Si este el caso si pensamos Hamilton debería disculparse por sus acciones y pensar cuidadosamente acerca de cómo se comporta en el futuro", afirmó Hardie.
"Los deportes de motor colocan innecesariamente como objetos sexuales a las mujeres y esto complica que las mujeres se levanten por si solas ante este asunto. Esperamos y deseamos que la gente de la industria sea más respetuosos hacia las mujeres", concluye Hardie.