Jueves 24 de Noviembre de 2011
Buenos Aires.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy en el aeroparque porteño Jorge Newbery, al habilitar un remozado hangar, que “este boicot encubierto también se visualiza en cancelaciones que provocan pérdidas millonarias” y explicó que “el último conflicto generó pérdidas por 20 millones de dólares”.
La presidenta sostuvo que ello causa “pérdida de prestigio de la compañía aérea, cuyo deber es llegar puntualmente a destino”, reclamó “el máximo de colaboración a todos” y puntualizó que “no es posible permitir que la historia termine en algún momento como empezó, con alguien que otra vez acuse al Estado”.
Afirmó hoy que “Aerolíneas no debe ser de unos pocos sino de los 40 millones de argentinos”, y enfatizó que “no se puede boicotear, como en la época de Marsans, a un gobierno votado por la mayoría del pueblo”.
Indicó que “en mayo de 2008 quedaron vuelos colgados en Roma y otros lugares, donde los médicos no pudieron constatar un grado de simultaneidad de una colitis” entre los pilotos.
La presidenta recordó que “luego, un año después, se cancelaron 14 vuelos exteriores e interiores. Los mayores problemas los tienen los vuelos a Río Gallegos y a Calafate. Todo ello sucedió por problemas intersindicales”, sostuvo.
“El bloqueo del catering no es culpa del Estado argentino, como dijo algún piloto”, sostuvo, y añadió que “si no defendemos la actual realidad se llevarán puestos a los trabajadores”.
“Debo felicitar a la conducción de Aerolíneas a partir de la conectividad lograda entre nuestros compatriotas. La aerolínea sigue siendo deficitaria, como la mayoría del mundo, pero se redujo notablemente ese déficit en un 48 por ciento. También se incorporaron vuelos federales para conectar al turismo”, explicó. (Télam)