Jueves 08 de Septiembre de 2011
La acusación fiscal por el crimen de Candela Rodríguez sostiene que la captura la efectuaron al menos tres personas, que una pareja aportó dos casas donde la niña estuvo cautiva antes de ser asfixiada en una de ellas y que tres hombres descartaron el cadáver desde un vehículo.
Según el fallo judicial, “un grupo indeterminado de personas, en un número superior a tres cuanto menos, conforme a lo previamente acordado y roles pergeñados, se apoderaron de la niña”.
“(...) Por lo menos un varón y una mujer prestaron la colaboración necesaria, conforme a una decisión previa en común, aportando parte de los lugares donde se alojó la niña, esto es las fincas de Charrúas 1081 y Kiernan 992”, continuó el fiscal en referencia a los domicilios del carpintero Ramón Néstor Altamirano, de 55 años, y Gladys Cabrera, de 41, respectivamente, ambos detenidos y acusados como “partícipes necesarios” de “homicidio calificado”.
De acuerdo a la acusación del Ministerio Público, “siendo que en esta última (casa), entre los días lunes y martes, 29 y 30 de agosto de 2011, respectivamente, cuanto menos una persona presumiblemente con sus manos, ocluyó sus orificios naturales (narinas y boca de la víctima) hasta darle muerte”.
Colaboraron. Siempre según la hipótesis elaborada por el fiscal, “aquel varón y aquella mujer (por quienes habían aportado las casas), continuando con la colaboración acordada, luego de producida la muerte de la niña, ayudaron a sacar el cuerpo de la vivienda y procuraron eliminar rastros que pudieran incriminarlos”. Para Tavolaro, tras el crimen, el 31 de agosto, “siendo estimativamente entre las horas 13.00 y 16.30, tres sujetos del sexo masculino ayudaron al o los autores y/o partícipes del hecho (...) a ocultar el cuerpo de la menor y hacer desaparecer rastros o evidencias”.