Sábado 18 de Diciembre de 2010
Tres fragmentos óseos hallados en una isla desierta del Pacífico Sur son analizados para determinar si pertenecen a la mítica aviadora estadounidense Amelia Earhart, una prueba que podría demostrar si murió como náufraga después de caer al mar mientras trataba de ser la primera mujer en dar la vuelta al mundo en un avión en 1937.
Earhart, nacida en Atchison, Kansas, 24 de julio de 1897, desapareció en el océano Pacífico el 2 de julio de 1937 mientras volaba alrededor del mundo.
Científicos de la Universidad de Oklahoma esperan extraer ADN de los huesos, que fueron hallados este año por un grupo de Delaware dedicado a la recuperación de aviones históricos.
"No hay garantías", dijo Ric Gillespie, director del Grupo Internacional para la Recuperación de Aviones Históricos en Delaware. "Sólo puede decirse que tenemos un hueso que podría ser humano y quizás esté vinculado con Amelia Earhart".
Campamento. Los restos aparecieron en mayo y junio en lo que parece haber sido un campamento abandonado cerca de donde cuadrillas de nativos hallaron fragmentos de esqueletos humanos en 1940. Las piezas parecen ser un hueso cervical, otro del cuello y un dedo.
Pero Gillespie advirtió que los fragmentos podrían ser de una tortuga. Fueron hallados cerca de la caparazón de una tortuga que pudo haber sido usada para recolectar agua de lluvia, aunque no había otros restos de tortuga cerca.
"Este sitio revela cómo alguna o algunas personas intentaron vivir como náufragas", dijo Gillespie ayer. Restos de aves y peces hallados en las cercanías sugieren que fueron preparados y consumidos por occidentales.
"Estos peces no fueron comidos al estilo de los isleños", agregó.
Se han gastado millones de dólares para determinar qué ocurrió con Earhart, a quien un tribunal de California declaró legalmente muerta a principios de 1939. Han circulado numerosas teorías -algunas descabelladas- aparte de la versión oficial, de que su bimotor Electra se quedó sin combustible y se precipitó al mar.