Miércoles 03 de Abril de 2013
Nueve ómnibus de la empresa municipal de transporte de la capital cordobesa se incendiaron en un hecho que, se sospecha, fue intencional. El presidente del ente, Manuel Alberto Giménez, admitió que "hay sospechas" de que el incendio que anteanoche destruyó los transportes y aseguró que recibió amenazas telefónicas tras reunirse ayer con el viceintendente, Marcelo Cosar. "Ya sabés cómo actuamos, ya vas a ver cómo seguimos", le dijeron.
Las nueve unidades resultaron destruidas anteanoche alrededor de las 22 por un incendio en un predio de la empresa ubicado en el cruce de Parravicini y Marcó del Pont, de barrio General Mosconi, en la ciudad de Córdoba.
Giménez dijo que hará la denuncia penal para que se investigue la amenaza, y que llevará el caso "hasta las últimas consecuencias", al tiempo que reclamó a las autoridades la "máxima celeridad en los peritajes" para conocer lo que sucedió, y anticipó que se reforzarán las medidas de seguridad en los galpones de Tamse.
Tamse está en un reordenamiento que desembocará en la privatización, lo que es rechazado por el gremio de los choferes nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Delegados gremiales de la empresa rechazaron que el incendio de los transporte haya sido un sabotaje de los trabajadores. El servicio de transporte público de colectivos de la capital cordobesa se completa con las privadas Coniferal y Ciudad de Córdoba, además del sistema de trolebuses que también depende de Tamse.
Para combatir el fuego acudieron cinco dotaciones de bomberos que no pudieron circunscribir rápidamente el siniestro dado que estallaron varios tanques de combustible. Según las autoridades de Tamse, el servicio no será afectado por la pérdida de unidades.