Martes 26 de Junio de 2012
Un productor agropecuario que figura entre los tres acusados en un juicio por el uso ilegal de agroquímicos en una zona urbana de la capital cordobesa fue imputado ayer como "coautor de contaminación dolosa reiterada".
La nueva figura que le adjudicó la Cámara Primera del Crimen de Córdoba al empresario Francisco Parra complicó su situación en la causa que investiga si las fumigaciones con sustancias tóxicas sobre el barrio Ituzaingó Anexo provocaron daños a la salud de pobladores.
En tanto, el tribunal dispuso suspender desde hoy hasta la finalización de la feria judicial de invierno las audiencias del juicio que, según fuentes judiciales, se reanudaría en la segunda quincena de julio. La modificación de la situación legal de Parra se produjo a pedido del fiscal Marcello Novillo Corvalán.
Parra estaba acusado originalmente como supuesto "instigador" de los dos casos de fumigación analizados, uno en febrero de 2004 y otro de febrero de 2008. Tras el cambio de imputación, el abogado del productor agropecuario Juan Manuel Aráoz pidió la suspensión del debate hasta después de la feria para poder reorganizar la defensa.
Además de Parra están imputados el productor agrario Jorge Gabrielli y el piloto aeroaplicador Edgardo Pancello.
Ayer declaró el último testigo en el juicio antes del cuarto intermedio. Se trata de Orlando Martínez, presidente de la Cá—mara Argentina de Empresas de Aeroaplicadores, en relación a la causa del 1 de febrero de 2008, donde Edgardo Pancello, aeroaplicador, está acusado de pulverizar con agroquímicos cerca del barrio Ituzaingó Anexo.
Martínez declaró que en las normativas provinciales no hay restricciones de pulverizaciones sobre cultivos cuando hay vientos y que no conviene hacerlas bajo estas circunstancias.
Además, destacó que las aeroaplicaciones no deberían realizarse si al momento de la pulverización los vientos apuntan hacia centros poblados cercanos. La Fundación para la defensa del ambiente (Funam), una organización con status consultivo en Naciones Unidas, resumió públicamente los temas tratados por el biólogo Raúl Montenegro al testificar en el juicio.
Causas activas. Montenegro, investigador y profesor de la Universidad de Córdoba que en 2002 desarrolló e hizo pública la noción de cóctel de contaminantes, vinculado a los casos de las cien muertes en el barrio Ituzaingó, dijo que "varios de ellos siguen activos". También descartó que la fuga de PCBs de los transformadores haya provocado el elevado número de personas enfermas y muertas. Ratificó que allí actuó un cóctel de contaminantes y que la mezcla de plaguicidas "antiguos y recientes sigue siendo la causa más fuerte". Consideró además que la aplicación de plaguicidas en esa zona y en cualquier lugar cercano a barrios "es temeraria por tres motivos: primero porque los plaguicidas han sido diseñados para hacer daño en seres vivos y resulta imposible evitar que se trasladen fuera de los campos donde se aplican; segundo, porque se suman a residuos de plaguicidas previamente existentes y que también son móviles, y tercero 1397059140en el caso particular de Ituzaingó Anexo1397059140 porque estaba declarado en emergencia sanitaria por la ordenanza 10.505". Recordó que en el barrio hallaron restos de arsénico y los dos metales pesados, plomo y cromo. Pero enfatizó el rol de los plaguicidas "porque se iban sumando los plaguicidas recientes que se aplicaban a los plaguicidas antiguos acumulados en los campos y en el barrio". (DyN)