Cora convertirá a Reutemann en abuelo: será varón y se llamará Jack
Para Cora Reutemann (39), hija mayor de Carlos Alberto Reutemann, el momento que hoy atraviesa es el más importante de su vida, porque en abril se convertirá en mamá. La hija del senador nacional está en pareja con Fernando Diez, y recién hace unos días se enteró de que su hijo será varón. En ese preciso momento decidió el nombre, y se llamará Jack, como su bisabuelo paterno.

Viernes 26 de Diciembre de 2008

Para Cora Reutemann (39), hija mayor de Carlos Alberto Reutemann, el momento que hoy atraviesa es el más importante de su vida, porque en abril se convertirá en mamá y vive a pleno cada momento de su embarazo. La hija del senador nacional, ex gobernador de Santa Fe y ex piloto de Fórmula 1, está en pareja con Fernando Diez —hijo mayor de Evelyn Scheidl y Fernando Diez—, y recién hace unos días se enteró de que su hijo será varón. En ese preciso momento decidió el nombre, y se llamará Jack, como su bisabuelo paterno.

“Estoy viviendo un momento pleno. Sin condicionamientos ni planes. Me siento bien. No tengo náuseas, como de todo. En cinco meses engordé 12 kilos, pero no me importa. Me siento perfecta”, comentó en una nota con la revista Caras.

Fiel a su bajo perfil, Cora se refugia en el amor de su pareja y padre de su hijo, así como en sus padres: Carlos Alberto Reutemann y “Mímicha” Bovio. “Papá vive en Santa Fe, y pasé diez días inolvidables con él. Una vez por semana voy al Senado y vamos a comer juntos. Está feliz con la idea de ser abuelo. Y a mí lo que más me importa es tenerlo cerca. A mi mamá y a mi hermana menor, Mariana, también las siento cerca, a pesar que viven en Mónaco. Hablo con ellas todos los días. Mariana será la madrina de mi bebé. Al padrino lo elegirá Fernando”, dice.

La fecha prevista para el parto será el 12 de abril, día del cumpleaños de “Lole” Reutemann. En esa fecha habrá doble festejo: “Me emociona saber que nacerá el día del cumpleaños de mi papá. Lo más lindo es sentir que es el mejor momento entre él y yo. Está feliz. La semana pasada le dije que vaya preparando autitos, por las dudas. No quise confirmarle que será un varón y cuando llegué a Santa Fe me dijo: ‘Cochecitos no le van a faltar’, y me mostró toda la colección de Ferrari que tiene guardados".

Luego de vivir 35 años en el principado de Mónaco, Cora volvió al país con una exhibición de fotos tomadas por ella misma de carreras de las máxima categoría del automovilismo. En la muestra que llamó My Vision, incluyó las mejores imágenes que obtuvo en el vertiginoso mundo de la máxima velocidad. Si bien su vida estuvo plagada de viajes, hoteles y aviones, ella siempre buscó el lado positivo de esa etapa de su vida: “Nunca me faltó nada. Yo era muy traviesa. Parecía un varoncito. Era terrible. Siempre sentí que era feliz. Mi papá siempre estuvo presente, aunque jamás lo disfruté tanto como ahora”.

Si bien el nacimiento será en abril, Cora aún no sabe si tendrá a su hijo en Buenos Aires o en Francia. “Allá tengo buenos médicos, y aquí también. Sé que mi vida continuará en la Argentina. Me dedicaré a full a mi pasión, la fotografía. Para mi hijo deseo lo mejor. Quiero cuidarlo, protegerlo. Siempre he guardado un bajo perfil y me interesa mantenerlo. Lamentablemente no pude ser yo la que diera la noticia de mi embarazo, porque me ganaron de mano. Pero soy muy respetuosa de la privacidad de las personas y quiero que lo sean conmigo. El día que nazca mi bebé quiero tener cerca a toda mi familia. Quiero que ellos puedan rodearme el día del parto. Mientras tanto, deseo abrir el enorme bolso que me mandó mi hermana de Mónaco. Hay un enterito de Fórmula 1 y una trousseau —ajuar—, de Dior, que me envió mamá. Hoy me contó que estaba tejiendo para mi bebito. Me emocioné mucho. ¡Puro amor!”.