Copiapó reza por el rescate final

Domingo 10 de Octubre de 2010

En la entrada a Copiapó, en la ruta 5, conectamos con una de las tantas historias de vida que rodean a la gran megahistoria, el rescate de los 33 mineros, y que erizan la piel por lo dramático y emotivo a la vez.

Héctor Gallardo es contratista de las mineras que operan en el norte de Chile, y patrón de dos de los mineros que se encuentran en el fondo de la mina San José. Estos son Daniel Herrera y Carlos Mamami.

El hombre, hijo de la dueña de Maritza Colega, la empresa que provee de servicios de extracción de minerales y de piedras, además de la logística para las grandes perforadoras de tierra, nos cuenta que rezó por la salud de sus muchachos y que se contactó con ellos, luego de que trascendiera la epopeya de que estaban vivos a mediados de agosto.

"He hablado con ellos, les he enviado mensajes de tranquilidad y estoy a la espera de que todo termine bien. Esto para nosotros los chilenos es un hecho que nos enorgullece y nos ha hermanado", relata.

Gallardo es contraista de larga data de la mina que opera en el pozo de San José, y además él mismo se ha involucrado en los trabajos previos en la mina.

"Yo estuve una semana antes del derrumbe en la mina", relata y describe que los mineros lograron conservar la vida, ya que el derrumbe que taponó el ducto de salida ocurrió a mitad de camino de donde estaban trabajando.

"Ellos estaban en el nivel 150, en dirección descendente, y la caída fue al nivel 300 más o menos, por eso pudieron preservar la vida", amplió.