Viernes 06 de Mayo de 2016
El tribunal que juzga al padrasto y la madre de Camila Brusotti, la niña de 8 años que se salvó milagrosamente después de haber recibido una fuerte paliza y por cuya curación fue canonizado el Cura Brochero, condenó a prisión a los imputados con una pena menor a la solicitada por el fiscal.
El tribunal integrado por los jueces Silvia Pena, Juan Caballero y Raúl Iglesias, en fallo dividido condenó a 9 años de cárcel a Pedro Oris, y a 6 años a Alejandra Ríos.
Los jueces no coincidieron con el fiscal, Gustavo Manini, quien había pedido 22 años de encierro para los imputados por entender que se trató de una tentativa de homicidio, y en cambio condenaron a Oris y Ríos por lesiones gravísimas agravadas por violencia de género al hombre y lesiones leves continuadas agravadas por ser la víctima su propia hija, a la mujer.
Camila fue internada en un sanatorio de San Juan al borde de la muerte el 25 de octubre de 2013, y gracias a un milagro que se le atribuye al sacerdote José Gabriel Brochero (quien será canonizado el 16 de octubre), se recuperó de un coágulo del tamaño de una naranja en su cerebro y de 43 golpes severos en distintas partes del cuerpo.
El padre biológico de Camila, Javier Brusotti, cuestionó el fallo. "Estoy indignado, es una burla hacia mí y mi hija. Me parece que esto es nada, ella tiene un daño que le va a quedar para toda la vida", dijo tras conocer la sentencia.
Otro caso. Una mujer que dejó a su hija de dos años en terapia intensiva tras golpearla con un cinturón en la localidad entrerriana de Colonia Avellaneda acordó en un juicio abreviado cumplir una pena con prisión domiciliaria.
La sentencia recayó sobre María de los Angeles Wagner que acordó tres años de prisión condicional por el delito de "lesiones graves".
La mujer reconoció que había golpeado a su hija y se arrepintió de sus actos en su declaración ante el juez de Transición número 1, Mauricio Mayer.
Tras la sentencia, la mujer, que cursa un embarazo, además de cumplir los tres años en libertad condicional, no podrá acercarse a su hija, quien no sufre secuelas del ataque.