Sábado 21 de Diciembre de 2019
En un fallo histórico, la Justicia de Río Negro condenó a 35 años de prisión a un hombre de 41 años que sometió a decenas de menores de edad amenazándolas con publicar imágenes suyas íntimas. Se trata de una condena por grooming que no tiene antecedentes en la Argentina. El criminal mantenía “digitalmente cautivas” a numerosas niñas y adolescentes al mismo tiempo que les hacía las más diversas exigencias, a cualquier hora del día, bajo la amenaza de mostrar sus fotos desnudas a su familia y hacerlas públicas en la Web. Las chicas eran contactadas por Instagram, WhatsApp y Facebook. El criminal llevaba a cabo una “cacería humana”, indicaron fuentes judiciales.
El hombre se encuentra detenido bajo prisión preventiva en el penal de Viedma, y la fiscalía solicitó que, en tanto no haya sentencia firme, la preventiva le sea extendida ante el peligro de fuga. Su identidad no se informó porque, como conocía a varias de sus víctimas, podrían relacionarse sus nombres. Padre de familia, con varios hijos, integraba un culto evangélico, aunque no era pastor. Se acercaba a sus víctimas a través de los amigos de sus hijos y de sus sobrinos.
La primera denuncia data de 2017. El hombre operaba desde un barrio de Bariloche y sometía a chicas tanto de la ciudad como del interior del país, Chile y Paraguay. Aunque la Justicia de la provincia ya se expidió, existe la posibilidad de que también en los países afectados tomen parte en el futuro, señalaron expertos al diario Clarín.
El tribunal condenó al acosador digital a 35 años de prisión por 23 hechos que conforman los delitos de grooming, corrupción de menores, amenazas, coacción, distribución, tenencia y producción de imágenes de abuso sexual infantil, señala el fallo. “La multiplicidad de adolescentes y la enorme extensión del daño sufrido por las víctimas fue considerado un agravante, por el fuerte impacto sufrido por ellas en la psiquis”, fundamentaron los tres jueces que condenaron al hombre.
El fiscal Martín Govetto, a cargo de la acusación, se comunicó con otras fiscalías del país y especialistas en grooming para confirmar si la pena era única en el universo judicial local. “Estuve en contacto con fiscalías de Buenos Aires y con personas dedicadas al tema y no existen antecedentes. Sabemos que en Inglaterra o Francia, donde hay legislaciones muy modernas, los jueces van con todo contra estos crímenes, pero acá esta condena es inédita”, le aseguró a Clarín. “Es importante resaltar que, aun sin tener contacto físico con las menores, él se introducía en su intimidad y las sometía”, explicó el abogado Hernán Navarro, fundador de Grooming Argentina.
El criminal apuntaba a niñas y adolescentes de entre 11 y 17 años, y sólo habría un caso de una chica de 18 años. Los jueces recordaron que la “magnitud de la violencia psicológica que ejerció sobre cada una de sus víctimas fue atroz”y aludieron a “la escalada de violencia psicológica que aplicó sobre las jóvenes en las conversaciones que se vieron en el debate, la radical desigualdad de poder que ejerció y la especial prolongación en el tiempo”. En algunos casos esta situación de amo-esclavo se prolongó durante casi un año, demostró la investigación. El hombre conocía a algunas de sus víctimas y en otras estableció comunicaciones digitales que condujeron a que accediera a imágenes íntimas de las niñas. Una vez logrado esto, comenzaba a torturarlas mediante exigencias a cualquier hora del día.